CUQUIS HERNÁNDEZ / NTRZACATECAS.COM
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La mesa está prácticamente puesta para que este jueves de Día de Acción de Gracias, celebración tradicional en Estados Unidos, participen miles de mexicanos, adaptados a una nueva cultura tras vivir por años en el país que les dio cobijo, y que también agradecen al ser supremo por los beneficios recibidos durante el año.

Sin embargo, aunque en esta celebración el platillo principal es el pavo, los mexicanos, fieles a sus costumbres, le añadirán su respectivo toque, llevando al plato unos apetitosos tamales, pozole, y hasta menudo y para tomar no faltará el champurrado, el atole y como postre, también buñuelos.

Norma Contreras Esparza, quien lleva más de 10 años radicando en Tulsa, Oklahoma, acostumbra reunirse en casa de su prima Mary y su esposo Gerardo Torres, oriundos todos de Casa Blanca y Ojo de Agua, Guadalupe, a donde también van sus hermanos Eduardo, Lidia y Edgar para reunirse con la familia de su papá Efrén Contreras.

Y se reúnen aquí, expresó Norma con tono alegre porque son los que “tienen más chispa y uno quiere ir donde le haga corto”. Ríe.

Aunque le apena reconocerlo, Norma acepta que a los de casa no les gusta mucho el pavo, pero llevan por si a alguien se le antoja; en el Día de Acción de Gracias que ellos festejan no faltan los tamales que finalmente “es pavo con cara de tamal”, y qué tal unas ricas enchiladas y para beber, unas sabrosas aguas de frutas que a su prima Mary le quedan muy bien.

Norma espera que se repita una reunión en la que un año antes de la pandemia, se hizo una gran mesa “y fue muy bonito porque nos sentamos todos juntos”.

Similar reunión tendrán en el Norte de California los Robles, oriundos de Valparaíso, que este año irán a casa de Daniel Robles, hijo de Emigdio Robles, actual presidente de la Federación de Clubes Zacatecanos del Norte de California.

La familia tiene puesta la mesa con todo lo que tienen preparado compartir, ante todo unidad, para agradecer a Dios por todos los favores recibidos, por permitirles disfrutar un año más este día, porque no faltan los alimentos, por la fortuna de seguir con vida, por la unidad de la familia y también por quienes están pasando por la pena de perder a un ser querido o un momento difícil.

En esta casa no faltarán los tamales, el pozole, sí, también un vinito tinto, la botana con quesos y hasta mariscos y para el día siguiente, el Viernes Negro, ¿qué tal un menudo para el almuerzo?

Emigdio Robles expresó que a 43 años de radicar en Estados Unidos se han adaptado a las tradiciones de allá; sin embargo, han mezclado las comidas.

Daniel vive en Livermore, pero igual se pueden reunir los familiares en Bakersfield, Los Ángeles y hasta en Denver, Colorado. Ocasionalmente, expresó, ha tenido amigos norteamericanos y se sorprenden porque la mesa se sirve después de la oración y luego ven que no hay pavo, pero igual lo disfrutan por las delicias que prepara su esposa Margarita.

En casa de los Treto Bugarín, radicados en California, como cada año la reunión será con doña Teresa Carlos Montoya, quien al enviudar migró a Estados Unidos en el año 1973 con todos sus hijos, 10 en total y quien, al llevar el mando de la familia, a sus 96 años espera a más de 50 miembros de su descendencia que alegrarán su casa, pero esta vez dirigidos en la logística del festejo por sus nietos mayores. En este convivio sí se ofrecerán los platillos típicos del llamado Thanksgiving, que su familia ha adaptado bien.

Cada familia llevará un platillo y debido a que este año todavía es tiempo de cuidarse, Sara Treto Bugarín, quien es secretaria de la Federación de Zacatecanos del Sur de California, explicó que se reunirán unas horas más temprano para ofrecer los alimentos en el lugar abierto de la casa, con el fin de no exponer a su madre y también para cuidar a los más chiquitos.


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