Miguel Moctezuma L.
Miguel Moctezuma L.

Reforma o Contrarreforma Universitaria

 

 

Se requiere realizar un diagnóstico de lo que la UAZ es y a partir de ello formular una propuesta de reforma universitaria; sin este conocimiento es imposible avanzar. No existen elementos para afirmar que la UAZ es una universidad neoliberal. En realidad, ése es un discurso vacío que nos insulta. Por supuesto, resulta asimismo desmesurado afirmar que haremos una reforma que se convertirá en proyecto piloto y alternativa para las instituciones mexicanas de educación superior.

Para los universitarios resulta inconcebible que, en lugar de contar con una propuesta de rumbo, se nos quiera involucrar en un documento que representa sólo un posicionamiento político; el cual, ciertamente cuenta con el aval del Subsecretario de Educación Superior, pero, además de poner en duda la Autonomía Universitaria, tampoco constituye una “ruta crítica”.

El segundo elemento indispensable consiste en diseñar una estrategia de participación de la comunidad universitaria. Que el Rector haya decidido nombrar una Comisión que se encargue de la Reforma, conduce a un proyecto que desde su origen margina a quienes estamos fuera de la burocracia universitaria, así como a todos los alumnos y trabajadores. En su lugar, proponemos convocar a un PACTO POLÍTICO, que busque los puntos de encuentro para un consenso como punto de partida.

Sobre el diagnóstico, partamos de un hecho: la estructura académica que se reconoce en la Ley Orgánica de 2001 está organizada en AREAS del conocimiento, tales son: Humanísticas y Educación, Sociales, Ciencias de la Salud, Agropecuarias, Básicas, Ingenierías, Arte y Cultura

Esta estructura académica, a pesar de algunos intentos, en realidad no ha funcionado; pero, no hay razón para reformar esto; sin embargo, su evaluación conduce al reconocimiento de que esa estructura sigue siendo una tarea pendiente; entonces, digámoslo así: dejemos de simular echándola a andar.

La estructura que se desprende de las AREAS del conocimiento es la de las UNIDADES ACADÉMICAS. Esto también está en la Ley Orgánica de la UAZ de 2001. Es una pena reconocer que tampoco han funcionado. Pero, tampoco hay razón para echar esta estructura a la basura.

¿Por qué esta estructura no ha funcionado? En realidad, la mayoría de los funcionarios de primer nivel no cuentan con perfiles para desempeñar su cargo; entonces, no hacen lo que mandata la Ley Orgánica. Pero, el obstáculo mayor es la formación disciplinar de directivos de Unidades Académicas y programas, además de los docentes. Si se formaron en un programa académico donde las disciplinas científicas son el centro de su razonamiento, entonces no alcanzan a comprender cómo promover la multidisciplina y menos todavía la transdisciplina. En realidad, esa limitación se ha convertido en una frontera cerrada que impide que haya programas académicos de ÁREA ACADÉMICA y de UNIDAD ACADÉMICA que interactúen.

Existen programas académicos en donde la multidisciplina y la transdisciplina son una condición sine qua non, tales son los CAMPOS disciplinares de Estudios del Desarrollo, Desarrollo Regional, Educación, Género, Medio Ambiente, Migración Internacional, Sociodemografía, Cultura, Políticas Públicas y en general todo aquello que se engloba en las Ciencias Sociales. En estos programas, siendo parte de un CAMPO de saberes, predomina nuevamente la formación disciplinar. Esto es una de las consecuencias de la endogamia.

El cuestionamiento personalizado a quienes encabezan la Comisión de Reforma consiste en que, en sus Programas Académicos, siendo parte de un CAMPO de saber, no han impulsado la formación multi y transdisciplinaria de sus egresados; entonces, como responsables de la conducción de la reforma Universitaria, lo que en realidad ofrecen es un discurso distante de su propia práctica. Esto mismo es válido para la investigación; la que, a su vez, presenta otras dificultades de las que aquí prescindimos.

Sin embargo, la Reforma Universitaria de 1999-2000 planteó y aprobó en los RESOLUTIVOS DEL CONGRESO GENERAL DE REFORMA, la senda a seguir; veámoslo en concreto:

Plane de estudio: “Establecer los currícula flexibles, polivalentes y dinámicos con base en el sistema de créditos en todos los programas académicos de licenciatura, posgrado y áreas del conocimiento. De manera que permita el intercambio de créditos entre dependencias de una misma área, sin que ellos representen más del 25 % del total del programa académico que se cursa”

“Promover y fortalecer la articulación ínter, multi y transdisciplinaria, de manera que permita establecer troncos comunes en la licenciatura y en el posgrado, reforzando las disciplinas básicas para facilitar la movilidad académica interna, a nivel nacional e internacional”

“Establecer un programa integral, participativo y permanente para la autoevaluación de los planes y programas de estudio de todas las unidades y niveles académicos universitarios, institucionalizándolo a través de los Consejos Académicos de Área, para su análisis y posterior legalización en las instancias internas y externas para su vigencia legal. Este programa deberá considerar las implicaciones administrativas y financieras a partir de la experiencia de otras universidades públicas que han transitado en ese sentido”

“Fortalecer y consolidar la interacción de las licenciaturas con los posgrados en íntima articulación con la docencia, generación y aplicación del conocimiento, la extensión universitaria y difusión de la cultura como parte central del Plan de Desarrollo Institucional.”

Entre otras cuestiones que por cuestión de espacio se omiten, pero que no dejan la siguiente conclusión: se pretende simular la reforma de lo ya existente o en su caso, se busca promover una contrarreforma universitaria… ¿Tú, qué piensas?

 


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