NTRTOROS/NTRZACATECAS.COM
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GUADALAJARA. La tarde soñada para Héctor Gutiérrez llegó la tarde de este domingo en la plaza de toros Nuevo Progreso de Guadalajara. La tarde de su alternativa cortó dos orejas y salió a hombros tras cuajar rotunda faena a un gran toro de Villa Carmela que mereció la vuelta al ruedo.

“Don Clemente” de 505 kilos, el toro de la alternativa de Héctor Gutiérrez, que comenzó con suavidad su trasteo muleteril, y es que se tenía que ayudar mucho al toro que acusó debilidad y perdía las manos, no resultaba fácil llevarlo con ese mimo, pero el torero lo hizo posible y pudo regalar, aunque aislados, muletazos de buena manufactura. A media altura la muleta consiguió correr la mano y templar dos series importantes aquilatadas con su entrega y buenas maneras. La afición entendió las condiciones del toro, y por ello, tuvieron la paciencia necesaria, estando siempre con él y reconociéndole su buena labor.  Estocada defectuosa para tener petición de oreja no concedida, quedando en vuelta al ruedo.

Emilio de Justo y el tiempo perfecto cuando jugó los brazos para torear con el capote como lo hizo, con verónicas dibujadas con reposo a “Moreno”, de Villa Carmela, el primero de su lote. Brindis al respetable, sentido y lleno de emotividad, para comenzar al ligar el toreo por pitón derecho. El toro justo de fuerza, perdiendo las manos, pero al que De Justo le ha hecho lo correcto, los muletazos con reposo y clase. Por el izquierdo el toro tuvo menos, muy corto, con brusquedad, apostando de nueva cuenta por el derecho, buscando extraer los muletazos, mostrando sobrada firmeza. Palmas.

“Barragán” de 495 kilos, para Diego Silveti que ha encendido los ánimos cuando se fundió en un temerario quite por gaoneras que desgranó la fuerte ovación del respetable. Con la muleta, Silveti ligó el toreo por la senda derechista, muletazos con calidad, y temple, en una actuación que tuvo contenido en el fondo y la forma del toreo de Silveti. Poco duró el de Villa Carmela que por el izquierdo ofreció a cuenta gotas en los últimos pasajes, contando además que un sector del público estuvo todo el tiempo en contra del guanajuatense. Sin prestar atención a ello, Silveti continuó construyendo su buena labor que coronó de certera estocada.

“Murillo” de 500 kilos, segundo del lote de Emilio de Justo, un toro que no tuvo fuerza desde salida y que poco permitió con el capote. Al comienzo de la faena se echó a la arena, como antes lo había hecho en las banderillas. El toro comenzó a defenderse y De Justo estuvo ahí, firme, en la cercanía, buscando las opciones que no daba el de Villa Carmela. Certero con la espada y un golpe de descabello estuvo Emilio de Justo que se despidió en silencio.

“Moncayo”, el quinto del festejo, también del hierro de Villa Carmela, al que Diego Silveti toreó de buena manera con el capote y con la muleta, buscó el lucimiento sin tener las posibilidades. El toro se quedaba corto, y mostró además peligro.

Rotunda faena de empaque, temple y reposo de Héctor Gutiérrez que hace vibrar a la afición tapatía tras su faena a un gran toro de Villa Carmela de nombre “Don Pedro”, de 530 kilos, que fue premiado con la vuelta al ruedo. Dos orejas. La faena comenzó cuando en los medios esperó que se arrancara el toro, y así comenzó una faena donde la naturalidad brotó de las manos, despacio, a compás, por ambos pitones, con pulso, temple y verdad. Qué entonada ha sido su labor, y qué bien ha estado Gutiérrez, quien se dejó el alma en esta la tarde de su alternativa. La gente se volcó a verlo y al grito de “¡torero, torero!”, le clamaron. La estocada ha sido perfecta y por ello, llegaron las dos orejas.


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