DE MIEDO

El de salud es uno de los sectores que más padece desde el inicio de la Cuarta Transformación, región Zacatecas, pues ha tenido quejas ¡hasta del gobernador David Monreal! Y si bien no es que el estado presumiera antes de buena atención, el problema es que vayamos a la deriva en plena cuarta ola de COVID. Nomás no se ve orden en la SSZ, con Uswaldo Pinedo.

Tanto así que el personal médico ya lamenta haber pasado de Guatemala, en aquellos malos tiempos de Gilberto Breña, a Guatepeor, versión 4T, con el secretario/líder sindical. La situación del desabasto en hospitales, clínicas, unidades médicas ha llegado al punto de suspender las cirugías y no por la pandemia, sino porque los trabajadores no tienen ni jabón, mucho menos medicamentos.

De eso, murmuran las serpientes, tampoco se ve avance del plan de apoyo de noviembre, cuando el secretario federal, Jorge Alcocer, decía que ya mero se solucionaría el desabasto. Ya ni para paracetamol.

 

POR LA LIBRE

Mientras unos empezaron desde antes a reforzar medidas, como los alcaldes de Zacatecas, Jorge Miranda, y de Jerez, Humberto Salazar, varios Municipios se pasaron por el arco del triunfo el llamado del gobierno del estado para que se pusieran estrictos con los protocolos.

En redes sociales hasta fotografías presumieron de celebraciones religiosas, bailes y otras caldos de contagiadero en lugares como Cañitas, donde Marco Antonio Regis no le puso alto a su feria, y Tabasco, de Gil Martínez, con la peregrinación al Divino Niño en Las Casitas que tuvo de todo, menos cubrebocas. A eso súmele los muchos que la hicieron de “reyes” repartidores de COVID. Así no se puede.

Otros ya metieron reversa, como el presidente Alán Murillo, de Sombrerete, que le puso alto a la Feria de la Candelaria. El retroceso a semáforo en amarillo, que por los casos parece rojo, tiene preocupado no sólo a los trabajadores de salud, pues los comerciantes advierten que ya no aguantan más.

 

FALLIDOS

Critican las víboras que de poco sirvió todo el corredero de empleados que hicieron en lo que queda del Sistema Zacatecano de Radio y Televisión, que volvió a lucirse por sus fallas en plena transmisión del informe de seguridad del gobernador David Monreal.

Estaba David al habla cuando de pronto aparecieron ¡unos japoneses! No fueron pocos los que pensaron que la nueva gobernanza se había puesto internacional, pero no, resulta que a los del Sizart se les metió una película del lejano Oriente en medio.

¡De pena ajena! Y para demostrar lo hábiles que son en ese sistema “público” no fue una, sino dos veces las que los japoneses salieron a cuadro. Con esos amigos, ¡ya saben! No trabajan, no producen, cuestan al erario alrededor de 35 millones de pesos al año y de lo local solo lástimas. Entre el Sizart y los que hacen las presentaciones de Salud con faltas de ortografía, nomás no se hace una.

 

 


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