EL FINANCIERO/NTRZACATECAS.COM
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¿Qué tan caro llegará el recibo de luz? Ese parece ser el punto central en el debate que se ha desatado en torno a la propuesta de reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El miércoles por la mañana se llevó a cabo el tercer foro del parlamento abierto sobre la reforma eléctrica. En él, un panel de cuatro expertos -dos a favor de la reforma, dos en contra- discutieron varios de los puntos de la iniciativa y sus consecuencias, con el precio a usuarios finales figurando como tema crucial.

La postura en contra subrayó que, de aprobarse la reforma tal como está, frenará e incluso echará reversa al progreso de las energías renovables en el país, dando prioridad a generadoras no sólo más contaminantes, sino más caras.

“Yo no conozco ningún negocio que, comprando caro, vaya a vender barato […] En la medida que sigan entrando estas plantas, más caras y contaminantes, vamos a desplazar las plantas que son más baratas y más limpias”, comentó Paul Alejandro Sánchez, consultor experto en energía.

Fernando Bueno, abogado experto en materia energética, apuntó que los cambios propuestos en la reforma “tendrían una repercusión evidentemente respecto a mayores precios a consumidores, pero también una pérdida de competitividad con otras economías”.

Además, advirtió, hay riesgo de litigios internacionales por parte de inversionistas extranjeros afectados por las nuevas disposiciones, lo cuales podrían costarle caro a las finanzas públicas.

Desde la postura a favor de la reforma, se argumentó que ésta no busca darle un control total del mercado eléctrico a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ni expulsar a los privados de éste, sino imponer un tope de participación a la iniciativa privada para vigilar a la energía como recurso estratégico del país.

“No tratemos de pensar que el mercado abierto, libre y de manera descontrolada es competencia y es menor precio; no siempre funciona así […] No podemos caer peligrosamente en conglomerados, en poder de mercados privados”, señaló Gabriela Reyes Andrés, directora de Aprovechamiento Sustentable de la Energía en la Secretaría de Energía (Sener).

Fabián Vázquez, funcionario del Centro Nacional del Control de Energía (Cenace), señaló que las energías renovables, incluso resultan más baratas de producir, se venden a CFE a precio elevado.

”Aunque digan que sí, que la energía renovable, intermitente es atractiva para el mercado, sí es atractiva si haces el beneficio del costo total, pero al momento de los pagos, ya no, porque le tienes que dar un precio más alto, como si estuvieran quemando un combustóleo, un gas. ¿Y quién lo paga? El usuario final”, dijo.

La propuesta de Reforma Eléctrica busca, entre otras cosas, otorgar mayor poder de mercado a CFE, imponiendo un tope de participación de 46 por ciento a los privados.

Ambas partes del debate pronostican efectos opuestos tanto para el mercado mayorista como para los consumidores finales.

Aunque los precios son un punto central del debate, no son el único. Otras aristas de la discusión incluyen las implicaciones para la transición energética, temas de soberanía sobre los recursos, competitividad, el rol del gobierno como administrador de la energía, una mayor centralización de los poderes del estado en el Ejecutivo y hasta posibles incumplimientos de compromisos tanto medioambientales como comerciales con otros países.

La propuesta de reforma llegó al Congreso a finales del año pasado. Sin embargo, los planes para votarla frenaron en seco por la misma controversia que aún la rodea. El parlamento abierto se abrió el lunes para esclarecer los puntos a favor y en contra de la propuesta rumbo a su voto en el Legislativo, que sucederá, tentativamente, en marzo.


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