CUQUIS HERNÁNDEZ/NTRZACATECAS.COM
CUQUIS HERNÁNDEZ/NTRZACATECAS.COM

VALPARAÍSO. El alcalde Eleuterio Ramos Leal informó que aproximadamente 200 familias han sido desplazadas de sus comunidades por la violencia, la mayoría por segunda ocasión. Este problema y otros de inseguridad se revisaron en la Mesa Estatal de Construcción de Paz de este jueves, encabezada por el gobernador David Monreal Ávila, en este municipio.

La mayoría de las personas que huyeron de las localidades lo hicieron por segunda ocasión. Fueron unas 50 familias las que se sumaron a las que habían regresado los primeros días de febrero a ocupar sus casas ante la necesidad de trabajar el campo, pero que se vieron obligadas a salir una vez más, después los enfrentamientos ocurridos hace unas dos semanas, sobre todo una balacera en la conocida como región del Mirador.

Expuso que, luego de que los desplazamientos se registraran en los límites con Jalisco, ahora es necesario atender la zona colindante con Jerez, Monte Escobedo y Fresnillo. Las víctimas son del Mirador, Vicente Escudero, Maravillas, Loma de la Cruz, Peñitas de Oriente, Lomas de la Curz, El Chilar y Salsipuedes, que han quedado desoladas, mientras que con menor peligrosidad también están Xoconostle y Felipe Ángeles.

En esas regiones limítrofes con la sierra jerezana, como El Infiernillo, Ex Hacienda de la Purísima de Carrillo y la Estancia de la Cruz, vecinas de Villa Hermosa, es prácticamente nulo el daño en las viviendas o los bienes, contrario a lo que sucede en los pueblos de Jerez.

Con respecto de la presencia de las corporaciones policiales, Ramos Leal reconoció que la hay de elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal Preventiva (PEP) desde la cabecera hasta El Romerillo, San Juan Capistrano, Santa Lucía de la Sierra y hacia el rumbo de Lobatos; sin embargo, expuso que es necesario reforzar otras áreas.

El desplazamiento forzado de habitantes se registra al menos desde junio del año pasado. Hasta ahora, a las víctimas se les ha dado apoyo alimentario y de vestido, especialmente durante la temporada invernal; con electrodomésticos y cobijas, así como atención médica y donativos de dinero; también se llamó a la población que pudiera ayudar a solidarizarse con el préstamo de viviendas o rentas a precios accesibles.

Los paisanos en Estados Unidos aumentaron las remesas y, a través de los clubes migrantes, organizaron la ayuda. Las familias afectadas se niegan a acudir a otras instancias por temor, por lo que la confianza permanece en el ayuntamiento. “Hay muchas peticiones de los desplazados, pero siempre nos dicen: en la medida que nos garanticen regresar, olvídense del resto, con eso nos damos por satisfechos”, declaró el presidente municipal.

Recordó que, en Valparaíso, la actividad preponderante es la ganadería. Además de la producción de forraje, la engorda y venta de ganado, también se trata de zonas muy productivas de queso, cuya manufactura disminuyó de manera drástica. Pese a las condiciones adversas, la mayoría de las familias se aferró a conservar sus hatos, ante la esperanza de volver pronto a sus hogares.

Aunque los animales quedaron en desatención, se registró apenas la muerte de unas 10 cabezas y la venta solo ocurrió en los casos de aquellas personas que decidieron migrar a Estados Unidos; estos fueron los casos sobre todo de adultos mayores que por el arraigo a su tierra no se habían ido con hijos o familiares, pero al agudizarse la inseguridad vendieron todo y se fueron al vecino país del norte.

Esperanza en volver

El alcalde Eleuterio Ramos consideró como una “visita esperanzadora” la Mesa Estatal de Construcción de Paz con autoridades federales y estatales, al asegurar que se tiene claro el panorama de Valparaíso y que el objetivo es establecer la atención directa con las familias desplazadas por la violencia, para garantizarles el regreso a sus hogares.

Acudieron el gobernador David Monreal; el fiscal Francisco Murillo Ruiseco; el secretario de Seguridad Pública, Adolfo Marín Marín; el comandante de la Zona Militar 11, José Luis Vázquez Araiza; el coordinador estatal de la Guardia Nacional, José Silvestre Urzúa Padilla; el delegado de la Fiscalía General de la República (FGR), Cristian Paul Camacho Osnaya, y el secretario ejecutivo de la Mesa Estatal, Osvaldo Cerrillo Garza.

Ramos Leal, quien meses atrás pidió una tregua a los grupos delincuenciales, afirmó que también se ha tenido contacto con los diputados locales, ante el llamado que se hizo a intervenir en la región. “Creo que todos estamos en la misma sintonía para dar respuesta a un problema tan grave. […] La garantía de volver con esa relación armoniosa y responsable a que se han comprometido es lo más importante para las familias”, complementó.

En la reunión se hizo un análisis de las condiciones del municipio y se resaltó el compromiso para un proceso de atención regional y no solo local, desde Jerez, Fresnillo, Monte Escobedo y hasta Valparaíso. El gobernador informó que se dará atención prioritaria, con el respaldo del gobierno de Zacatecas y de México, por lo que pidió confianza y trabajo en coordinación.

La mesa encabezada por Monreal Ávila se dio luego de que, en entrevista colectiva realizada el 2 de marzo, afirmó que los desplazamientos por la inseguridad en Valparaíso eran en el pasado y que el problema solo prevalecía en Jerez, además de entonces coincidir con el presidente Andrés Manuel López Obrador de que las afectadas eran “pocas familias”.

Este jueves, desde temprano anunció que el asunto a tratar era el de las personas desplazadas por la violencia. Eleuterio Ramos evaluó que el mensaje que queda en la población ahora es positivo, con la expectativa de que la intervención permita “tranquilizar el área y lograr que las familias regresen a su casa, que es el mayor reclamo de todos”.


Los comentarios están cerrados.