STAFF | NTRZACATECAS.COM
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Cada día el conocimiento está más al alcance de la mano, y más que nunca puedes aprender lo que quieras, cuando puedas y como quieras.

El mercado laboral se ha transformado vertiginosamente debido a la aparición del territorio digital como nueva realidad. Y de repente, las carreras universitarias tradicionales se han encontrado con nuevas exigencias a las que resulta difícil responder, ya que implican dotar con nuevos conocimientos de manera casi inmediata a planes de estudios ya de por sí extensos.

Los tiempos que demanda conseguir un título universitario son muy largos para que encima continúen acumulando contenidos, haciendo muy difícil que se puedan absorber los cambios constantes que requiere el mercado. Y no está de más decir que no resulta nada entusiasmante comenzar una carrera de 5 o 6 años sólo para aprender algunos temas que nos interesan.

¿Por qué deberíamos estudiar toda una carrera de publicidad y comunicación, si solo queremos tener algunos conceptos básicos de cómo tomar una fotografía o aprender a utilizar un nuevo programa de edición de diseño? Si de 10 temas que enseña un docente, solo nos interesa uno ¿con qué necesidad debemos atender a clases anuales que pueden durar hasta tres horas?

Para responder a las necesidades de aprender mejor y más rápido, se origina el método del microaprendizaje. Este, se centra en proporcionar la información y pautas necesarias para que puedas desarrollar esas habilidades rápidamente. Además, esta forma de aprender, se adapta mucho mejor a los tiempos de atención promedio de las personas, resultando un método muy práctico para quienes tienen tendencias al multitasking o les cuesta profundizar porque carecen del tiempo necesario para hacerlo.

Cuando coinciden el tiempo de atención y la capacidad de concentración con la manera de proporcionar información, el aprendizaje es más efectivo. De esta manera, podemos absorber mejor el conocimiento y de forma mucho más eficiente. Varios estudios plantean que gracias a este método, se puede aprender hasta un 17% más.

Pero el microaprendizaje no solo mejora el rendimiento del ritmo al que aprendemos. También fomenta la participación, que es uno de los aspectos más importantes a la hora de generar conocimiento. Y por si fuera poco, es una manera de aprender algo nuevo que se puede adaptar de una manera más sencilla a nuestros ritmos laborales, que cualquier método de enseñanza tradicional, que por definición son poco flexibles.

Es por todo esto que en los últimos años han surgido múltiples plataformas que se basan en el microaprendizaje, y que intentan acercar distintos conocimientos valiosos. Este fenómeno responde a la necesidad de quienes quieren formarse en algo específico de su interés, y a las necesidades de las propias  empresas, que necesitan trabajadores más calificados sin que su formación implique competir con su jornada laboral. El microaprendizaje ha resultado ser una gran estrategia para estas preocupaciones, ya que permite generar un aprendizaje continuo y aumentar la productividad en general.

¡Pero cuidado! El microaprendizaje no es la suma de contenidos fragmentados o resumidos. Se trata de una estrategia donde las unidades de adquisición de información de forma independiente, funcionan con un mismo objetivo: solucionar un solo problema determinado. Este conocimiento resuelto en forma de píldoras tiene como propósito enfocarse al pasaje a la acción como forma de resolución. Esto hace del microaprendizaje parte del panorama del aprendizaje general, y no necesariamente suplanta todas las otras formas de enseñanza sino que se complementa con ellas.

M-learning: aprender en cualquier lugar y en cualquier momento

Hoy, estamos conectados prácticamente todo el tiempo: teléfonos móviles, ordenadores, tablets son parte de nuestra vida cotidiana. El mobile learning o m-learning es una estrategia educativa que intenta aprovechar este hecho, intentando adaptar el contenido de aprendizaje a los formatos que propone el territorio digital.

Con el mobile learning, la formación puede ser consumida, desarrollada e impartida desde dispositivos móviles. Esto resulta una gran ventaja, porque tanto profesores como estudiantes, podremos estar en contacto más fácilmente, y permite un abordaje más personalizado. Se puede impartir una serie de conocimientos de manera más flexible y aprender acorde a las posibilidades del tiempo de cada uno. Y por suerte, permite todo tipo de recursos: desde textos e imágenes, a podcasts, videos y juegos, ¡todo puede ayudar a adquirir un conocimiento!

El mobile learning se basa en la diversidad y simplicidad de tareas, que permiten planificar contenidos que sean atractivos para los estudiantes. De esta manera, se puede incorporar el ámbito educativo a la cotidianeidad más allá del tiempo que implica estar en una institución educativa.

Pero, este formato de aprendizaje, puede presentar algunos problemas. El soporte en dispositivos como tablets o móviles implican que el mobile learning tenga límites en la visualización de contenidos. Los formatos reducidos de las pantallas, llevan indefectiblemente a tener que realizar contenidos más pequeños que se adapten a esas dimensiones. Esto conspira contra los contenidos visuales, como la lectura de un texto o la apreciación de una imagen.

Esto puede tener como consecuencia, que se haga uso de formas de aprendizaje no formales. El mobile learning va a apelar al uso de la inteligencia emocional o a la resolución de problemas específicos para obtener habilidades nuevas. Las tareas propuestas por una enseñanza centrada en el mobile learning, siempre serán más sencillas y fáciles de cubrir, y esta misma razón es por la que los contenidos que se le brinda a los estudiantes, puedan resultar menos específicos y más superficiales.

Además, recordemos que una de las primeras fuentes de distracción, son los teléfonos móviles: notificaciones, llamadas o abstinencia de mirar nuestras redes son las causantes de la pérdida de concentración en la mayoría de los casos. Pero también es cierto, que para algunas personas resultará más difícil poder aprender usando un móvil o una tablet, por lo que el mobile learning, como formato de aprendizaje puede no tener gran adherencia.

En conclusión

De cualquier manera, esta es una realidad cada vez más concreta, y sería un error negar sus puntos positivos. Por eso, constantemente se piensan en nuevas herramientas que permitan mejorar esta forma de aprendizaje. Además, siempre hay herramientas que pueden serte útiles para ayudar a aprovechar al máximo y complementar cualquier experiencia educativa.

Pero otra buena noticia es que los contenidos de mobile learning suelen complementarse mucho con herramientas de microaprendizaje, para mejorar la calidad de lo que aprendes. Y es probable que encontremos más y mejores cursos y plataformas, en la medida en que estas nuevas tecnologías avancen y desarrollen nuevos lenguajes de aprendizaje.


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