NATALIA PESCADOR / NTRTOROS
NATALIA PESCADOR / NTRTOROS

MADRID. Otro día con matices grises se vivió en la plaza de toros de “Las Ventas” dentro del decimoctavo festejo de abono de la Feria de San Isidro. Una auténtica mansada se ha lidiado, y es que los toros de Fuente Ymbro han tenido todo menos bravura, carentes de casta e incluso de fuerza.

Decir que Andrés Roca Rey ha salvado la tarde tras inventarse la faena al quinto del festejo, fue prácticamente en la cercanía de tablas, y en la Puerta de Chiqueros donde el torero peruano se impuso ante un toro que valía menos que nada. Y más allá de inventarse una faena, que eso puede suceder en otros casos, Roca Rey ha mostrado que tiene la cabeza en su sitio, pero que desborda un valor temerario que a veces raya en locura.

Desde los tendidos todo parece fácil, porque así lo hace ver, pero es que se juega la vida, expone en demasía, se pone en el lugar que otros prefieren esquivar, y eso, hoy ha emocionado a Madrid, a ese público que impávido aguantó una infame corrida, y un letargo que se convirtió en aburrimiento. Pero ante el huracán llamado Roca Rey, despertaron todos. Cuando quizá podía cortar una oreja, la espada no estuvo de su lado, y ha saludado en el tercio.

Hoy no ha sido la tarde para Ginés Marín, como no lo fue para Diego Urdiales. Pero que injusto ha sido un sector del público con Marín, le molestaron toda la tarde, pero sí venía de una cornada, y se puso la bandera en lo más alto por tener ese profesionalismo, esa vergüenza y verdad. Ginés dio todo lo que tuvo, y por eso se quedó con el sexto, plantado, firme, pero era imposible, realmente imposible conseguir algo, su primero ha sido un inválido que no se ha movido un ápice.

“Histérico”, de 587 kilos, de Fuente Ymbro para Diego Urdiales que tuvo un buen comienzo de faena, probando por el pitón derecho y aguantando tanto el viento como más embestidas descompuestas del astado. Deslucido el de Fuente Ymbro al que me costó una eternidad embestir y cuando lo hacía, era sin la menor transmisión. Nada se podía conseguir a pesar del esfuerzo de Urdiales por ambos pitones.

“Hablador”, segundo del festejo, negro listón de 596 kilos, excelso con el capote y con la muleta su firmeza desde el comienzo, estoico en pases por alto y una serie por derecho ante el de Fuente Ymbro que se apagó en segundos. Lo buscó ante una apuesta clara por agradar. Roca Rey ha sido fuertemente exigido por el Tendido 7, le han molestado en demasía. Abrevió, fue por la espada y el toro rodó sin puntilla. Palmas para el torero peruano.

El tercero, “Malicioso”, de 576 kilos, primero del lote de Ginés Marín, un toro que desde el principio mostró cual sería su condición y es que fue protestado con fuerza, su debilidad, el perder las manos, no eran signo de otra cosa más que de una faena que tendría poco contenido. Que dura ha sido la afición con Ginés, y termina siendo así la afición de Madrid, olvidan muy pronto. Ni un pase le ha dado y tomó la espada de verdad y pasaportó al primer viaje.

El cuarto del festejo, “Tamboril”, de 615 kilos, negro, listón, chorreado. Que toro más complicado, punteando, la cara arriba, con peligro, y sin nada que ofrecer. No era necesaria la agonía larga en búsqueda de un lucimiento que todos estábamos ciertos no llegaría jamás. Urdiales, lo entendió, pronto fue por la espada, pero ha estado pesado. Silencio.

El quinto, “Escribiente”, de 598 kilos, segundo del lote de Roca Rey, que apenas dio un pase por alto y el de Fuente Ymbro huyó, así, sin más. Se metía por los adentros, pero un firme y convincente Roca Rey lo ha toreado. Como se inventó los pases, como toreó en un ápice de terreno, se lo ha pasado por la espalda, donde nadie apostaba, él dio todo. En tablas, en la puerta de chiqueros, ¡ahí, ahí lo toreó! Roca Rey es un fuera de serie, lo es, y hoy nuevamente Madrid ha visto su capacidad, y se le ha rendido.  ¡Torero, torero! Falló con la espada pero recogió la fuerte ovación en el tercio

Solvente Ginés Marín con el sexto, ante el mérito de estar por encima de su toro, y el gesto de reaparecer a pocos días de la grave cornada. Palmas tras aviso.

Ficha: Plaza de toros de Las Ventas de Madrid. 18ª Feria de San Isidro. Lleno de “No hay localidades”. Astados de la divisa de Fuente Ymbro, de gran seriedad, tanto en presentación como en comportamiento pero con poco fondo de raza, deslucidos, sin clase y mansos.

Diego Urdiales: Silencio en su lote.

Andrés Roca Rey: Palmas y salida al tercio.

Ginés Marín: Silencio y silencio tras aviso.

Incidencias: El público, que ha cubierto hoy al completo los tendidos de Las Ventas, ha sacado a saludar a Ginés Marín antes de que saltara al redondel el primero de la tarde, como reconocimiento al esfuerzo realizado por el diestro nacido en Jerez de la Frontera de reaparecer en Madrid tras la grave cornada sufrida en ese mismo escenario el pasado día 15. Al igual que ocurrió en la corrida pasada, también hoy ha soplado con bastante intensidad el viento, con rachas, por momentos, muy fuertes.

FOTOS: MANOLO BRIONES


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