LOS MISMOS

“Está cabrón”, fue lo único que le quedó por decir al diputado Sergio Ortega cuando le aventaron en la cara una factura por 272 mil pesos, por servicios para una iniciativa de ley con toda la finta de la Estafa Legislativa.

Hasta el Cepillo Figueroa mejor se hizo a un lado cuando el petista Xerardo Ramírez sacó las cuentas del de Morena. Y entre risas, un poco nervioso, pero sin vergüenza, Sergio Ortega reconoció que pues sí, “todos tienen cola que les pisen”. Tal cual se escuchó en el pleno.

Varios se acordaron de aquellos buenos tiempos en la sexagésima tercera Legislatura, porque comadres que repitieron, como Roxana Muñoz, no se aguantaron la carcajada. El único que no se escuchó fue el príncipe anticorrupción, Ernesto González. A ver si también en su bancada le juega al sabueso investigador.

OTRA

Como que la comadre gubernamental ya sintió el frío de la segunda fila en la nueva gobernanza. Será por eso que Norma Julieta del Río mandó a sus oficinistas del Izai a meter mano en la Legislatura, porque ni modo que sólo la Súper Malvada de Zacatecas pueda.

Los del instituto de transparencia dieron un ultimátum para que se revelen viáticos y gastos de representación de “una diputada”, que resultó ser nada más y nada menos que la neoaliancista Susana Barragán.

Y más raro, comentan las serpientes, que también los comisionados Fabiola Torres, Nubia Barrios y Samuel Montoya exigieron también la información, que fue reservada, sobre la liquidación de “un servidor público que se desempeñó como secretario general”. No será casualidad que se repita el apellido, con el del secretario de Turismo, Le Roy Barragán. Hay tiro en la nueva gobernanza.

A MODO

En verdad que son curiosos los diputados de Morena y sus cada vez más escasos aliados, ya que rápido cambian de parecer con respecto a la legalidad, autonomía, soberanía, dictámenes, más lo que se acumule. Doble discurso, le dicen.

Tan se la saben que, al defender la permanencia de la bancada del PES, Ernesto González se mordió la lengua al sostener que los partidos y los líderes “no pueden venir a dictarle línea a la Legislatura”. ¡Que alguien le explique!

Si ahí mismo se ha denunciado no sólo intromisión del gobierno, sino de la innombrable, la Súper Malvada de Zacatecas, pero en ésas Morena no dice ni pío.

Defienden la autonomía, hasta que van a los tribunales a exhibir la miseria legislativa. Son independientes, hasta que corren a chillar a Finanzas. Y,como la propia Zulema Santacruz, del extinto PES, señaló: “¡Uy!, sí, la justicia. Si una ley no me conviene, chingón, la cambio por así convenir a mis intereses”. ¿Quién le avisa?

VÍCTIMAS

Como en la Legislatura el que no cae resbala, Ernesto González, de Morena, sacó a la luz que ya son cinco diputados que han sido víctimas de la violencia y el crimen organizado en Zacatecas.

Era un secreto a voces, ya que nadie daba su brazo a torcer, sobre todo los oficialistas porque desde la nueva gobernanza ésos son sólo “pequeños problemas” y nomás.

Pero imagínese qué tan grave está el problema en el estado si le pasa hasta los legisladores de casa. La cosa está cardiaca.

Para variar, Ernesto regó el tepache, ya que ahora se queja de lo que sufren sus compañeros, cuando en su momento fue el promotor para que los delincuentes voltearan a verlos, le recordaron.

El guinda se cansó de decir que los diputados se llenan las bolsas de grandes sueldos, con 200 mil, 500 mil pesos al mes, apenas como carne de cañón. Ahora los utiliza como ejemplos de víctimas de la violencia.

CAMARADA

Muy hábil resultó el diputado (in)dependiente Cepillo Figueroa, ya que él solo se hizo un traje a la medida para no perder presencia en la Legislatura y así poder tener voz y voto en los órganos de gobierno. Si nada más la cara tiene.

De ahí que subiera a tribuna un punto de acuerdo para dar vida a los diputados independientes (él) y a los que no tienen grupo parlamentario (él). El Cepillo ya siente el frío de haberse ido por la libre y pensar (es un decir) que Morena y aliados lo cobijarían, pero más temprano que tarde se percatará de que sólo lo usan, ya que no tiene cabida en la nueva gobernanza.

Y aunque la “coordinadora” guinda, Maribel Galván, le da por su lado y hasta camarada le llama, la instrucción desde Palacio es que no dejen que se acerque ni que lo cuenten, ya que aunque el Cepillo lo quiera soslayar, desde hace años tiene tache con el grupo en el poder.


Los comentarios están cerrados.