La mano que cae
Martín Carcaño
Lunes 8 de marzo de 2010
En varias ocasiones han aterrizado en Zacatecas los dueños y las dueñas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) con el fin, único y exclusivo, de levantarle la mano al pre (¿¿??) candidato (¿¿??) Antonio Mejía Haro y/o Antaño Mugía Raro, sin el correspondiente efecto en el ánimo (¿y las ánimas?) de potenciales votantas y votantos que esperan ansiosas y ansiosos, nos han comentado, la llegada del 4 de julio para consumar una de las venganzas más anunciadas y disfrutables.
Quieren muchísimos ciudadanos, perredistas y perredistos incluidos, demostrar, con un carajo (o los que hagan falta) que más valdría morirse de hambre, como cualquier disidente en la Cuba amada por quienes manejan la Casa Real Gobernante, que vender un voto y, con ello, la dignidad. Aunque eso está por verse.
La percepción desde las alturas (¿?) es que algo está empezando a valer sombrilla y podría ser la pesadísima pre (¿¿??) campaña (¿¿??) de Mugía Raro, porque no levanta ni con grúa.
Cara, carísima, se volverá la operación política, aunque el resultado de la interna panista parece indicar que realmente todo estaba arreglado y al abanderado perredisto por eso lo traen en calidad de mostrenco, y él sabe perfectamente lo que ese terminajo significa.
Pero, “supongando” que no influya la postulación de Cuauhtémoc Calderón, y que más bien desde el sector amarillo le hayan brindado desinteresada ayuda para después bajarlo del macho a pedradas, pongamos que… mediante un resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con inhabilitación de por medio, si no es mucho pedir… ¿Tons cuál es el purrún?
Pues, casi nada, ahí tiene usted que en la Casa Real Gobernante hubo otra (la enésima) guerra de almohadazos. Tan duro estuvo el jaleo que, la neta, hasta la tía de las muchachas entró, cacerola en mano, a defender el orgullo de su autoritarismo…
Y, ¿como por qué? Pues porque ya reprobaron en matemáticas. Según las últimas encuestas oficiales, o séase, de ellas mismas, David Monreal trae 31 puntos porcentuales; Miguel Alonso 21, y Mejía Haro ¡¡¡sólo 14 (catorce)!!!
De salida
Las apuestas se pagan al 2×1 (tronchao, pues), a que no va el veterinario.
