A los pies del rey…
Martín Carcaño
Jueves 11 de marzo de 2010
Un berrinche de antología, digno de colección, pues, fue protagonizado por el ahora ex presunto dirigente estatal del Partido de la Revolución democrática (PRD), Luis Gerardo Romo Fonseca, hace un par de días.
El nuevo papelón, tipo telenovela, sólo puede compararse con aquél que ese mismo “personaje” representó, como principalísimo protagonista, a los pies del rey Juan Carlos, de España, frente al edificio que ahora ocupa la Secretaría de Turismo de Zacatecas, a manera de ignorada protesta por algún tema de los deudores de la banca o algo por el estilo.
Transcurría entonces, a cuentagotas para muchos, el sexenio de Arturo Romo Gutiérrez, y el berrinchudo Luis Gerardo trató de empañar la inauguración del Congreso Internacional de la Lengua Española, al que también acudieron Camilo José Cela y Gabriel García Márquez, pero fueron inútiles los pataleos, porque bastó un cerco bien organizado por el Estado Mayor Presidencial para que los invitados no se percataran, siquiera, de que ahí estaba un “protestante”.
Luis Gerardo, de cualquier modo, empezó a tener fama. Y poder, que tal vez fue lo peor.
Ahora se siente con derecho a exigir, a imponer su voluntad. A gritonear que la gobernadora le debe el triunfo electoral de 2009. ¡¡¡Wuórale!!!
Está muy enojado, de acuerdo con los últimos reportes de la infalible red de espías que me compró mi papi, ¿ves?, porque le dieron la primera posición en la lista (¿o tonta?) de candidatos a diputados locales de representación proporcional, pluris, pues, pero no le han garantizado, por escrito (como Paredes y Nava) que él y sólo él será el coordinador de los legisladores perredistas, y no un tal Jorge Miranda.
Pero, no sólo eso, sino que quería manejar por su cuenta, en calidad de jefe y proveedor de suvenires (saleros, llaveros, gorras, mandiles, lonas, etc.) la campaña de Antonio Mejía Haro y, como nada le han entregado, anda echando pestes, aunque ya determinó cuál es la mejor vía para convencer al respetable de qué es el mejor gallo. Prepara ya un festejo en grande, digno de reyes y virreyes, con motivo del bautizo de su hija, para que se junten en su modesta finca todos los cándidos-gatos habidos y por haber… Ahí se haría el reparto de… lo que haya qué repartir.
De salida
Miranda, mientras tanto, llega como Juan por su casa a uno de los hoteles más lujosos del condado. ¿Ahí preparará su campaña para convencer a las masas de que será un digno representante de sí mismo en el Congreso local?
Ufffff.
