Todos ganamos
Martín Carcaño
Lunes 30 de agosto de 2010
Cuando quedan unos cuantos días de vigencia a los integrantes de la equis palito ele (59) Legislatura del Estado, a más de tres esforzados representantes populares (ajá, ajá) se les queman las habas y pretenden resolver, al menos en términos económicos, unos tres añitos más para ellos y sus respectivas familias.
Fuentes altamente confiables nos han compartido, con el mejor ánimo de evitar un mayúsculo saqueo al erario, por la vía legal o por debajo de la mesa, la tenebrosa historia que estaría por escribirse como cerrojazo de oro, literalmente, a un sexenio de abundantes abusos.
Va, pues.
Con el pretexto de que está pendiente la propuesta de Memo Huizar, de la fracción petista, para sacar adelante la ley de salarios máximos, entre los diputados locales salientes se han comenzado a tejer algunos muy inter$ante$ acuerdos.
La reforma que propone Huizar, con alguna adición que se plantea desde el equipo de Miguel Alonso, gobernador electo, tocaría sin piedad a los magistrados del Tribunal Superior de Justicia, por ejemplo, quienes ganan casi 200 mil pesos mensuales, según nuestras confiables fuentes; además, tienen garantizados 14 años de chamba y una jubilación con la totalidad de sus percepciones.
De aprobarse la iniciativa, la jubilación de los magistrados quedaría en 30 por ciento de las percepciones que tengan en el momento de su retiro.
Obviamente, también se fijan topes a los salarios de gobernadores, presidentes municipales, regidores y síndicos. En breve repaso, con el ábaco en mano, para no jerrale, podemos anticipar que los alcaldes no podrían ganar más de 45 mil pesos al mes, como percepción global, y los regidores la mitad, a los sumo, de esa misma cantidad.
La neta es que sí conviene establecer un límite a la voraz actitud que, en la mayoría de los casos, asumen los servidores públicos de todos los niveles.
Pero, y ahí es donde la puerca torcería el rabo, la gobernadora Amalia Dolores García no quiere dejar ir la oportunidad histórica de hacer las cosas a su manera, es decir, someter a su soberano capricho todo lo que se mueva en el condado.
Con los diputados perredistas que aún le quedan, darían el sí a la ley de salarios máximos, y previo maiceo de algunos más, sobre todo panistas, de último momento meterían en la agenda de la sesión extraordinaria correspondiente los dictámenes de cuentas públicas del gobierno estatal y de Cuauhtémoc Calderón, que es parte de la negocia.
Por lo pronto, la oferta de “estímulos” va en 3 millones de pesos, pero puede llegar “hasta donde sea necesario”.
De salida
Un albazo legislativo puede maniatar a todas las autoridades que se estrenan el mes que entra, pero también dejaría sin efecto, en gran medida, la pretensión de revisar a fondo los manejos financieros del gobierno que termina.
Sólo que no haya periodo extraordinario…

Luis
Lunes 30 de agosto de 2010, 9:26 AM horas
Lo que sucede es que no solo les pagan lo que supuestamente ganan. Sino también, roban, chantajean, piden diezmo, trafican con influencias, generan nepotismo, y una larga lista de etc. Etc. Pero esta descripción ha de suceder al sur, por Sudamérica, en Zacatecas. Ni pensarlo. La ley de salarios máximos solo es para prevenir.