El ejercicio del derecho al libre tránsito tiene implicaciones profundas en la vida cotidiana. Permite el acceso a servicios básicos como la educación, la salud y el trabajo, facilita la convivencia social y cultural, y favorece el desarrollo económico. Asimismo, resulta indispensable para el ejercicio de derechos políticos, como la participación ciudadana, la libertad de reunión y la manifestación pacífica
El derecho al libre tránsito constituye una de las libertades fundamentales de toda persona y es un pilar esencial para el ejercicio de otros derechos humanos, su reconocimiento no solo implica la posibilidad de desplazarse dentro de un territorio, sino también la facultad de elegir residencia, salir de cualquier país y regresar al propio sin restricciones arbitrarias.
Desde el ámbito internacional, se encuentra consagrado en instrumentos fundamentales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyo artículo 13 establece que toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado, así como a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a él.
De igual manera, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su artículo 12, refuerza esta garantía, señalando que este derecho solo puede estar sujeto a restricciones previstas por la ley y que sean necesarias para proteger la seguridad nacional, el orden público, la salud o la moral pública, o los derechos y libertades de terceros.
En el contexto mexicano, el derecho al libre tránsito está reconocido en el artículo 11 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), el cual establece que toda persona tiene derecho de entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte o salvoconducto.
Este precepto refleja el compromiso del Estado mexicano con los estándares internacionales de derechos humanos y con la protección de las libertades fundamentales.
El ejercicio del derecho al libre tránsito tiene implicaciones profundas en la vida cotidiana. Permite el acceso a servicios básicos como la educación, la salud y el trabajo; facilita la convivencia social y cultural, y favorece el desarrollo económico.
Asimismo, resulta indispensable para el ejercicio de derechos políticos, como la participación ciudadana, la libertad de reunión y la manifestación pacífica.
Uno de los principales problemas en la garantía del libre tránsito se presenta en el contexto de la migración, las personas migrantes, en muchas ocasiones, enfrentan obstáculos como controles excesivos, discriminación, violencia y detenciones arbitrarias.
Esto pone en evidencia la necesidad de que las autoridades adopten un enfoque basado en derechos humanos, reconociendo la dignidad de todas las personas sin importar su situación migratoria.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS.
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
COLUMNA: CONOCE TUS DERECHOS
TÍTULO: Derechos Humanos y libre tránsito
AUTORA: DRA MARICELA DIMAS REVELES*
