
La bancada del PRD en la Cámara de Diputados exijió a la Secretaría de Gobernación, sancionar a los jerarcas de la Iglesia católica que han criticado las reformas en materia de matrimonios, recientemente aprobadas por la Asamblea Legislativa.
Ante las declaraciones de la Arquidiócesis Primada de México de que el PRD “es un instrumento del maligno”, la diputada Enoé Margarita Uranga Muñoz reprobó “la pasividad” de la Secretaría de Gobernación al respecto.
En entrevista, la legisladora dijo que las posturas de algunos jerarcas religiosos, respecto a los matrimonios entre personas del mismo sexo y la posibilidad de que estas parejas adopten niños, representan una serie de violaciones a la propia Constitución.
“Asimismo los líderes religiosos violan la Ley Federal contra la Discriminación y a la Ley que regula a la libertad de culto en el país”, aseveró.
La diputada del PRD agregó que “dada la gravedad de esta situación, exigiremos a la Secretaría de Gobernación que aplique las multas correspondientes y las sanciones a las que la Iglesia se hace acreedora al violar estos ordenamientos”.
Recordó que el pasado 8 de diciembre se presentó ante la Cámara de Diputados, un Punto de Acuerdo por el que se solicita al Ejecutivo Federal el respeto al principio de laicidad del Estado Mexicano.
Con ello, detalló, se exige a las asociaciones religiosas, particularmente a la Iglesia católica, el cumplimiento de las leyes mexicanas.
“Empezando por su obligación de cumplir estrictamente el principio de laicidad que rige al Estado mexicano, el cual garantiza los derechos sexuales de todas las personas, sin discriminación homofóbica alguna”, subrayó.
En ese sentido, Urgana Muñoz enfatizó, “les exigimos una disculpa pública en los medios masivos de comunicación”.
Agregó que “ahora con estas nuevas violaciones al Estado laico se fundamenta aún más la exigencia de que, sin duda alguna, debe haber penas mucho más severas”.
La legisladora aseguró que con estas actitudes de la Iglesia se hace evidente la responsabilidad del Congreso de la Unión para fortalecer el Estado laico en el país.
Es decir, “que se garantice que la separación entre el Estado y la Iglesia sea de una forma mucho más firme, en la que los jerarcas sólo digan misa y que no intervengan en los asuntos del Estado”.
Las modificaciones a los códigos Civil y de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo, fueron aprobadas el pasado 21 de diciembre y publicadas en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el 29 del mismo.
(Con información de Milenio)


Analista
Jueves 31 de diciembre de 2009, 3:38 PM horas
Estoy totalmente de acuerdo en que se sancione conforme a la ley a los metiches e hipócritas jerarcas religiosos en asuntos que sólo competen al estado. Pues aparte de violar la Ley Federal contra la Discriminación y a la Ley que regula a la libertad de culto en el país, quieren imponer su dizque “moral” y su particular y retrógrada manera de pensar sobre el resto de la población. Lamentablemente el gobierno de Fecal además de ser inepto, torpe y corrupto, es confesional y mocho, pues la mayoría de sus funcionarios pertenecen al fanatismo religioso del Yunque, y lo que consecuentemente los hace obedientes corderitos del clero católico. Por lo tanto, ellos también están fuera de la ley pues no respetan el principio de laicidad del estado mexicano. Y esto representa un retroceso político del país. Por otro lado hemos sido testigos de cómo los jerarcas religiosos hipócritamente siempre han escondido, tolerado y hasta “perdonado” la pederastia entre muchos de sus clérigos, y que son incalificables crímenes contra los niños, niñas y jóvenes de sus mismas diócesis. Por eso es muy necesario rescatar y preservar los principios laicos de nuestra Constitución y que nos heredó el Benemérito de las Américas, Don Benito Juárez. Y que incluso Jesucristo ya se los dijo: “Dar al César lo que es del César ….” (pero yo agregaría) … y adiós que les vaya bien dentro de sus iglesias, de lo contrario que se les castigue conforme a derecho! ¡Ya basta de hipocresías!