Defiende Greenpeace estudio sobre riesgos de maíz transgénico
Erik Flores/ntrzacatecas.com
Sábado 30 de enero de 2010
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México, D.F.- Greenpeace sostuvo que por intereses económicos se pretende desacreditar el estudio del Comité Independiente para la Investigación e Información sobre Ingeniería Genética, que establece que el consumo de maíz transgénico representa riesgos para la salud humana y de animales.
De esa forma, rechazó la descalificación que hizo la asociación Agrobio sobre el estudio de dicho comité, que alerta sobre los daños en hígado y riñones en mamíferos que pueden provocar tres variedades de maíz modificado genéticamente (MON810, MON863, NK603).
La coordinadora de la campaña de agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace México, Aleira Lara, advirtió que “los intereses de un puñado de compañías de biotecnología no se puede anteponer a los derechos a la salud de los consumidores”.
“Agrobio (asociación que aglutina a empresas como Monsanto, Bayer, Syngenta y DuPont, principales representantes de la industria biotecnológica) descalifica dicha información porque va contra sus intereses económicos”, subrayó.
Dicho estudio cuenta con el respaldo de la International Journal of Biológical Science, revista arbitrada, es decir que fue minuciosamente revisado por científicos de rango similar o superior a los autores.
Aclaró que las tres variedades de maíz modificado genéticamente (MON810, MON863, NK603) señalados en el estudio fueron aprobados por las autoridades europeas como seguros.
Sin embargo, “también es cierto que a partir de estudios científicos que demostraron que los cultivos transgénicos tienen efectos negativos no deseados e imprevisibles en la biodiversidad y el medio ambiente, países como Alemania, Francia, Hungría, Austria, Grecia y Luxemburgo prohibieron el cultivo del MON 810.
“Este nuevo estudio científico se suma a una larga lista de estudios independientes que muestran los riesgos ambientales y sanitarios de los productos transgénicos y que han sido sistemáticamente ignoradas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y por empresas transnacionales.
(Con información de Notimex)
