Niega Arquidiócesis que Iglesia excluya o discrimine a homosexuales
Notimex
Domingo 29 de agosto de 2010
Entradas relacionadas
- Demandan a Nuevo México por discriminar a inmigrantes
- Abre Conapred queja de oficio contra Sacal Smeke por discriminación
- En riesgo mujeres indígenas por triple discriminación: CNDH
- Beneplácito de México por fallo contra ley antiinmigrante
- Amplia y persistente discriminación contra mujeres en América: CIDH
- Perdería Alabama fondos federales si discrimina a hispanos
- Una aspiración, lograr meta de cero transmisiones de VIH: Censida
- Acusan a empresa de discriminar a hispanas y afroamericanas en EUA
México.- La Arquidiócesis Primada de México indicó que es un mito y una falacia creer que alguien, por su condición personal, es discriminado por la Iglesia Católica o excluido de las exigencias del camino cristiano para alcanzar la salvación.
A través de su editorial en el semanario Desde la Fe, el arzobispado aclaró que la Iglesia no está en el mundo para condenar sino para salvar, pero recordó que las exigencias para todos los fieles cristianos es no llamar matrimonio “a lo que no tiene elemento alguno para no ser considerado como tal”.
Indicó también que otra de las exigencias es “no dar derechos que no existen, como el de adoptar a un niño. Quien tiene derechos es el niño, que siempre debe ser protegido por la sociedad y sus leyes”.
En el editorial señaló que es verdaderamente absurdo creer que las personas con orientaciones homosexuales no tienen un lugar o una participación fructífera en la vida de la Iglesia Católica, “pues sería como afirmar que no son parte de la historia y de la realidad humana”.
El Arzobispado refirió que por ello, es algo totalmente equivocado y de mala fe que algunos líderes políticos quieran hacer creer a la sociedad que los homosexuales no son respetados por la comunidad cristiana o, “peor aún, que son discriminados por su manera de ser, que la Iglesia Católica es homofóbica”.
Recordó que el cardenal Norberto Rivera Carrera hizo un llamado a que se den muestras de bondad y misericordia hacia las personas homosexuales, al tener en claro el ejemplo del mismo Señor que “no vino para condenar, sino para salvar”.
En su editorial de este domingo refirió que desde siempre la Iglesia Católica ha ensañado que nadie debe ser discriminado por su manera de ser, al contrario, “todos debemos ser aceptados como personas en base a nuestra dignidad humana”.
Enfatizó que “no hay motivos de raza, sexo, cultura o de religión que disminuya el valor de la persona humana y su dignidad con todos sus derechos. Más aún desde nuestra convicción, profundamente iluminada por el Evangelio, sabemos que estamos llamados a una mayor dignidad como hijos de Dios y hermanos de Cristo”.
