Explosión en el Congo mata al menos a 230
Agencias
Domingo 4 de julio de 2010
Entradas relacionadas
- Reporta Cruz Roja avances en garantías para liberación de rehenes
- Abordarán desafíos humanitarios en conflictos armados y desastres
- Discutirá ONU polémico protocolo sobre municiones de racimo
- Envía CICR cirujanos a Trípoli, hospitales están desbordados
- Donará FIFA a Somalia un millón de dólares por crisis humanitaria
- Exige CICR cesar ataques a personal médico en conflictos armados
- Exige CICR a Hamás prueba de vida del soldado israelí Shalit
- Concede Siria mayor acceso a Cruz Roja
Kinshasa.- Al menos 230 personas murieron cuando un camión-cisterna con combustible volcó y estalló en el este de la República Democrática del Congo.
La explosión del vehículo desató una bola de fuego que envolvió a un pueblo en el que los residentes veían el partido de cuartos de final entre Ghana, único equipo africano que quedaba en el Mundial de futbol, y Uruguay, el viernes por la noche. El siniestro dejó además 196 heridos, muchos de ellos graves, por lo que la cifra de muertos podría aumentar, señalaron funcionarios locales.
El camión volcó cuando intentaba adelantar a un pequeño autobús, cerca del poblado de Sange, unos 30 kilómetros al norte de Uvira, una ciudad ubicada cerca de la frontera con Burundi, dijo Mana Lungwe, encargado de la empresa petrolera congoleña dueña del camión.
Sin embargo, residentes dijeron que el camión, que era parte de una caravana, se detuvo cuando el camino pareció desmoronarse, volcando al vehículo.
El camión empezó a derramar petróleo y acabó en llamas una hora después, dijo Lungwe, quien añadió que el conductor resultó herido en el accidente y fue transportado a una clínica local antes de que ocurriera la explosión.
Tras el accidente, “la gente acudió para intentar extraer el contenido del camión cisterna”, detalló Madnodje Mounoubai, vocera de la misión de paz de Naciones Unidas (ONU), que envió fuerzas para ayudar en el traslado de los sobrevivientes. “Comenzó el incendio y la gente que intentaba llevarse el combustible resultó muerta o herida”, dijo Mounoubai a The Associated Press.
Los funcionarios locales describieron escenas de devastación en la ciudad de Sange, donde las casas —y sus habitantes— quedaron calcinadas y los cadáveres colmaban las calles. La mayoría de la gente de la zona vive en chabolas hechas con hojas secas y barro endurecido.
Además de las personas que fallecieron al intentar recoger el combustible, también hubo muchos muertos entre quienes seguían el Mundial en un cine local, en vista de que en muchas casas ni siquiera hay electricidad. “Mis hijos veían el partido de futbol en el cine y luego salieron corriendo a ver el petróleo”, dijo Kiza Ruvinira, quien perdió tres hijos y a su cuñada en la explosión. “Salí a ver qué había pasado y encontré los cadáveres de mis tres hijos. No sé cómo continuar”, agregó.
Helicópteros de Naciones Unidas comenzaron a llevar a los heridos a un hospital, mientras el Ejército del Congo, que perdió varios hombres en la explosión, envió soldados para ayudar con el rescate. “Nuestras cifras más recientes son 230 muertos y 196 heridos”, dijo Mounoubai. El gobierno del Congo reveló el mismo número de muertos.
“Muchos de los cuerpos fueron calcinados a un nivel en el que es imposible reconocerlos”, dijo James Reynolds, el vicedirector del Comité Internacional de la Cruz Roja en Congo. “Es una escena terrible y una tragedia”, añadió, “para gente que ya no tenía mucho para empezar”.
Jean-Claude Kibala, vicegobernador de Kivu Sur, quien se trasladó al lugar de la tragedia, señaló que “estamos intentando ver cómo coordinar (con la ONU) para abordar la situación y ver la forma de llevar a los heridos al hospital”.
Las carreteras de la zona se encuentran en muy mal estado tras años de guerra y descuidos en la nación centroafricana. No es inusual que la gente se apresure a llegar a los camiones-cisterna que derraman petróleo en los caminos, cargando con cubos de plástico, sin darse cuenta de la peligrosidad que representa eso.
El débil gobierno del país —que aún intenta recuperarse de una guerra civil que duró desde 1998 hasta 2002— tiene dificultades para proporcionar incluso los servicios más básicos, por lo que el contingente de la ONU comenzó a trasladar por aire a algunos de los heridos a los hospitales cercanos y tuvo que llamar a los cooperantes para que ayudaran con el tratamiento médico.
“La Cruz Roja nacional está trabajando en la recuperación de cadáveres y los está llevando a la morgue, pero la prioridad es obviamente llevar a los heridos al hospital”, dijo el coordinador del Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), Inah Kaloga, a Reuters.
Ante la dificultad para la identificación de los cuerpos, las autoridades han comenzado a inhumarlos en fosas comunes, explicó Kibala a periodistas locales.
“Estamos tratando de enterrar a aproximadamente 220 cuerpos que ya hemos recuperado. Estamos usando fosas comunes porque la mayoría de los cuerpos están completamente carbonizados y no son identificables y también para evitar que se descompongan”, subrayó.
