Washington, D. C.- Activistas presionan para que la versión final de la reforma del sistema de salud que apruebe el Congreso de Estados Unidos facilite el acceso de los inmigrantes, tanto legales como indocumentados, a la cobertura médica.
Entre otras entidades, la petición la impulsan el Grupo de Congresistas Hispanos (CHC), la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) y la coalición Latinos Unidos por el Cuidado Médico (LUH), que agrupa a diversas organizaciones hispanas nacionales.
“Como coalición, continuaremos presionando por los asuntos y cambios que creemos que se deben hacer para ofrecer la mejor atención a millones de latinos en el país”, sostuvo Elena Ríos, presidenta de la Asociación Nacional Médica Hispana (NHMA).
Las medidas incluyen la reducción de desigualdades en el acceso médico y la eliminación de caros requisitos burocráticos en el sistema de intercambio de seguro que impulsa el gobierno, enfatizó.
En una carta al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, los dirigentes hispanos indicaron que esperan que la opción pública reduzca las desigualdades culturales y lingüísticas y mejore las condiciones para el Estado Libre Asociado de Puerto Rico.
Los activistas quieren que se ponga fin a la prohibición de cinco años a inmigrantes legales para que accedan a los beneficios públicos, medida que actualmente sólo pueden acceder las mujeres embarazadas y los menores de edad que son residentes legales.
Asimismo, buscan que a los inmigrantes indocumentados se les permita comprar planes privados de seguro médico “con el dinero de su propio bolsillo” de los programas de intercambio bajo la opción pública.
La falta de atención para las poblaciones más vulnerables, incluyendo a millones de indocumentados, pondría en peligro la salud pública en sus comunidades por el rápido contagio de ciertas enfermedades y elevaría más los costos de los servicios de emergencia, según los grupos hispanos.
(Con información de Notimex)