Pugna historiadora por corregir el estereotipo de la mujer
Víctor Hugo Martínez/ntrzacatecas.com
Domingo 15 de noviembre de 2009
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México, D.F.- La historiadora Leonor Cortina se pronunció este domingo por corregir el estereotipo que se tiene de la mujer pues, en su opinión, jugamos papeles muy importantes en la historia”.
La presidenta del Patronato de la Fundación Cultural Antonio Haghenbeck y de la Lama habló así al ofrecer la conferencia “Las mujeres en la Independencia de México”, realizada en el Museo de la Bola.
Recordó que durante este periodo, la mayoría de las mujeres apoyaban el movimiento, había conspiradoras, seductoras, que no necesariamente lo hacían desde el sentido sexual, sino que trataban de convencer, mediante el diálogo, a soldados realistas de apoyar a los insurgentes.
Existían las que luchaban con las armas, las que actuaban como mensajeras, las que realizaban actos heroicos, las que eran cabecillas de varios grupos revolucionarios, las segadoras de tropas insurgentes apoyando a sus maridos, curaban enfermos, cocinaban, etcétera.
Un ejemplo claro, dijo, es el de Josefa Ortiz de Domínguez (1773-1829), quien nació en la ciudad de México, en el seno de una familia humilde. Fue huérfana de madre y luego de padre, por lo que su abuela se hizo cargo de ella.
Recordó que entró en dos ocasiones a las Vizcaínas, donde se dice que conoció al Corregidor Miguel Domínguez, con quien se casó.
Este personaje acudía a las “Tertulias”, que eran reuniones para conspirar, actividad que provocó que fuera apresada y llevada a un convento, que era el lugar designado para las revolucionarias de buena posición, ya que las rebeldes de clase baja, eran enviadas a “Las casas de las recogidas”.
Tiempo después fue liberada pero siguió conspirando, por lo que el Virrey Félix María Calleja mandó a José Mariano Beristáin, escritor de la biblioteca hispanoamericana, a inspeccionar sobre las actividades de la Corregidora.
De nuevo la apresaron y la enviaron al convento de Santa Catarina de Ciega”, donde fue condenada por cuatro años y fue liberada en 1817.
Otro ejemplo es el de Leona Vicario, mujer independiente e inteligente que a los 19 años se inició en la Independencia.
Ella ha sido una de las más documentadas, de ahí que se sabe que pertenecía a la sociedad de “Guadalupes” en la que usaba el seudónimo de “Enriqueta” para informar sobre el ejército realista.
Luego de varias aprehensiones y peripecias, su lucha termina cuando de nueva cuenta es detenida y despojada de todos sus bienes.
Cortina también recordó a Mariana Rodríguez del Toro, quien organizaba las llamadas tertulias en su casa, en una de las cuales se supo que el cura Hidalgo había sido apresado.
En aquel momento, Mariana propuso a su grupo ahorcar al Virrey, pero su idea no fue aceptada, después pidió secuestrarlo, hecho que pudo ser realizado, pero su plan fue delatado por José María Gallardo, quien en confesión a la iglesia dijo todo lo que sabia sobre aquel plan.
Al enterarse el Virrey de este hecho, mandó a encarcelarla en un calabozo, donde sufrió enfermedades por pocos meses, tiempo que duró su condena. Y finalmente murió en 1820.
Otro grupo de mujeres de las que se habló durante la conferencia, fueron las “seductoras”, entre las que se encontraba Carmen Camacho y Tomasa Esteres.
De esta segunda de sabe que su ultima voluntad fue que no se le disparara en el rostro. Después de su ejecución su cabeza fue cortada y puesta en la Plaza de Salamanca con un letrero que decía: “Por seducir a la tropa realista”.
Leonor también mencionó a dos tortilleras acusadas dar producto envenenado a los realistas, las cuales fueron ejecutadas sin juicio alguno; y las monjas que, recordó, jugaron un papel muy importante, haciendo procesiones de apoyo hacia los realistas.
(Con información de Notimex)
