
México, D.F.- Expertos en psicología señalaron que sentir miedo es normal y parte de la naturaleza del ser humano, pues alerta de situaciones amenazantes, pero cuando pasa a la etapa de pánico o fobia y provoca incapacidad, inmovilidad y ansiedad, es necesario acudir al especialista.
La directora de Servicios Clínicos de Psicología y Educación Integral, Amparo Miranda, dijo que el miedo es un instinto natural de niños, adolescentes, adultos y adultos mayores, y sirve para avanzar en el desarrollo emocional y social de la vida.
Destacó que “es de valientes reconocer el miedo”, además de que tiene una gran importancia en la vida del ser humano, pues su función es proteger de situaciones que resultan amenazantes.
“Se critica cuando la gente tiene miedo y le llamamos cobarde u otros calificativos peyorativos que ofenden a la gente, pero en realidad el miedo es una reacción natural y adecuada de los humanos”, comentó.
Explicó que el miedo es un instinto natural del humano y si se altera se deben tomar las medidas necesarias e ir con el especialista psicólogo o psiquiatra.
La investigadora de la Universidad del Valle de México expuso que cuando existe miedo exagerado se puede volver paralizante, es ahí cuando se enfrenta una situación difícil y si provoca la inmovilidad esa es una reacción de pánico o fobia que raya cada vez más en lo patológico.
Precisó que los grados son: el temor, el miedo, el pánico y lo que podría ser ya en términos de patología una furia. “El temor y el miedo son normales, el problema llega cuando sobrepasa el pánico o cuando presentamos una furia”.
“En las distintas etapas de desarrollo es normal sentir miedo. Por ejemplo, los niños entre los tres y cinco años presentan lo que se conoce como terrores nocturnos. Es la época que empiezan con pesadillas, sienten que los monstruos van a salir del armario y piden que no se apague la luz”.
Amparo Miranda mencionó que esos miedos se deben a que los pequeños enfrentan cambios muy importantes, ya que es la época donde se da el control de esfínteres se enfrentan a situaciones de más control externo y se exige más un comportamiento social y estable.
En la adolescencia, por ejemplo, el maltrato entre los propios jóvenes en las escuelas provoca miedo frente a los compañeros, y es una señal de alerta que está fundamentada.
Otros miedos de jóvenes son a un maestro, a enfrentarse a una situación de rechazo social, que los ataquen física o verbalmente los compañeros, pero sobre todo sentirse solos, indicó.
En el caso de los adultos es normal sentir distintos temores a lo largo de la vida, cuando se es mayor se enfrenta el miedo a la muerte.
En este momento, por la situación económica, muchos adultos y jóvenes temen perder el trabajo, pero niños, jóvenes y adultos desarrollan miedos inexplicables que pueden degenerar en fobias.
La experta expresó que cuando el miedo se vuelve incapacitante o paraliza a la persona, es cuando se debe acudir con el psicoterapeuta para entender qué es lo que pasa, y por qué ese temor se transformó en pánico, pero obedece a un problema interno del individuo.
Agregó que hay casos que además del psicoterapeuta se canaliza al paciente con un psiquiatra, para que reciba medicación que les regule el estado de ánimo y no sufran tanto temor.
(Con información de Notimex)
Etiquetas: Distrito Federal, Miedo, Psicología

