De Política y Cosas Peores

El retrato de mi madre, desde luego. El teléfono, claro, y el reloj. El control de la tele, por supuesto. Y también la caja de kleenex; la jarra con agua y su correspondiente vaso siempre colocado boca abajo; una libreta y una pluma para anotar las ideas que se me ocurran en la cama acerca…

De Política y Cosas Peores

“Quiero un condón”. Así le dijo al farmacéutico un hombre a quien su esposa acompañaba. Preguntó el de la farmacia: “¿De qué tamaño lo quiere? ¿Chico, mediano, grande, súper grande o Saltillo size?”. “Mediano” -respondió el hombre. “No –intervino la mujer–. Es de tamaño chico”. Inquirió de nueva cuenta el farmacéutico: “Y ¿de qué color…

De política y cosas peores

ARMANDO FUENTES
ARMANDO FUENTES

“Sé que tienes una querida –le reclamó doña Macalota a don Chinguetas, su marido–. Me dicen que es rubia artificial; que le pusiste casa; que le regalaste un coche de último modelo; que la llevas a que se compre ropa en Nueva York; que la cubres de joyas y le cumples todos sus caprichos”. “¡Ah,…

De Política y Cosas Peores

ARMANDO FUENTES "CATÓN"
ARMANDO FUENTES "CATÓN"

¿Por qué los hombres y las mujeres tenemos vello púbico? La respuesta está abajo. (Claro). Doña Eglogia, mujer del campo, se impacientaba porque cada vez que tendía su ropa a secar llovía copiosamente. En cambio su vecina, doña Bucolia, jamás ponía su ropa a secar en día de lluvia. Le preguntó cómo sabía si iba…

De Política y Cosas Peores

ARMANDO FUENTES "CATÓN"
ARMANDO FUENTES "CATÓN"

Don Languidio Pitocáido fue en compañía de su esposa a consultar al médico. “Doctor –le dijo–: desde hace tiempo sufro una depresión”. “No te hagas tonto –lo interrumpió la señora–. Dile exactamente cuál es la parte que tienes deprimida”. Una muchacha de tacón dorado se presentó a pedir trabajo en una casa de mala nota,…

De Política y Cosas Peores

ARMANDO FUENTES "CATÓN"
ARMANDO FUENTES "CATÓN"

Dulciflor, ingenua joven, le informó a su mamá que su novio la había dejado un poquito embarazada. Preguntó inquieta la señora: “Y ¿es serio y formal ese muchacho?”. “Claro que sí, mamá –la tranquilizó la cándida muchacha–. Ya me dijo que puedo quedarme con el bebé”. El padre Arsilio suspiraba con nostalgia: “Felices tiempos aquellos…

De Política y Cosas Peores

ARMANDO FUENTES "CATÓN"
ARMANDO FUENTES "CATÓN"

María de Lourdes Gómez Soto Cuando murió mi pareja la vida terminó para mí. Cinco años llevábamos ya viviendo juntos. Éramos muy unidos: a donde iba él iba yo; a donde iba yo iba él. La gente nos conocía. Cuando pasábamos, juntos como siempre, decían todos: “Ahí van ésos”. Gozábamos nuestra mutua compañía. Nos gustaba…

Saca, saca al PRI

SERGIO SARMIENTO
SERGIO SARMIENTO

“Una secta o un partido es una incógnita elegante para salvar al hombre de la vejación de pensar” Ralph Waldo Emerson Hay dos razones para entrar a la política. Una es para promover ciertas políticas públicas. La otra, tener el poder. Las alianzas son instrumentos válidos para cualquiera. Permiten que grupos de distintos partidos tengan…

De Política y Cosas Peores

ARMANDO FUENTES "CATÓN"
ARMANDO FUENTES "CATÓN"

“Mi mujer me engaña”. Eso declaró don Cornulio, apesarado, en reunión de amigos. “Mentira –opuso uno–. Lo dices nada más para ponernos celosos”. El Nuncio del Papa fue de visita al pueblo donde vivía Babalucas. Le pidió éste: “Y le encargo, don Nuncio, un saludo muy afectuoso de mi parte al señor Papa, a su…

De Política y Cosas Peores

ARMANDO FUENTES "CATÓN"
ARMANDO FUENTES "CATÓN"

“¡Granillera! ¡Enquillotrada! ¡Calvadora!”. Esos tres sonorosos adjetivos se los espetó don Astasio, cornígero marido, a su esposa Facilisa cuando la sorprendió en trance de adulterio con un desconocido. Tales voquibles, entre los muchos que hay para pesiar a la mujer liviana, los sacó de sus lecturas de la novela picaresca del Siglo de Oro español….

De Política y Cosas Peores

ARMANDO FUENTES "CATÓN"
ARMANDO FUENTES "CATÓN"

Afrodisio Pitongo, hombre proclive a la concupiscencia de la carne, ocupó la habitación 114 del Motel Kamagua. Con él estaba Floribel, muchacha poco diestra en cosas de erotismo pero que gustaba de disfrutar las mieles de un prohibido amor. En medio del deliquio pasional exclamó ella con acento arrebatado: “¡Estoy feliz, papito!”. Le dijo el…

Los monos de El Tal Yo

ARMANDO FUENTES "CATÓN"
ARMANDO FUENTES "CATÓN"

La mujer del famoso karateca tenía amores adulterinos con un hombre al que recibía en el domicilio conyugal sin temor al antiguo arte marcial que practicaba su marido. Cierto día la pecatriz se estaba refocilando con su ilícito amador cuando entró la casa, inesperado, el famoso karateca. Vio al sujeto que yogaba con su esposa…