Concepción del Rocío
Enrique Laviada
Lunes 23 de agosto de 2010
Si algo hay que reconocerle a Concepción del Rocío García Medina es el haber superado a su sobrina Claudia Sofía Corichi García como detentadora de la joya de la corona nepotista, con todo y que jugó un papel mucho menos protagónico a lo largo del sexenio que está por concluir.
Y es que, hay que decirlo: a pesar de tener cierta trayectoria dentro de la Procuraduría General de Justicia del Estado, lo cierto es que Concepción del Rocío García Medina ha sido siempre una persona gris, mediocre, eterna ocupante de la tercera o cuarta filas, eterna combatiente a favor de lo que ella, y sólo ella —sin que nadie más la haya secundado en su convicción— considera sus propios méritos, los cuales se autoatribuye de manera por demás dudosa.
Ahí tenemos que durante el mandato de Amalia Dolores, Concepción del Rocío pasó de la más absoluta mediocridad que siempre la caracterizó —y a la que volverá no bien concluya la transición gubernamental— a convertirse en la mandamás de la citada Procuraduría, por obra y gracia del nepotismo.
De la existencia más cenicienta, Concepción del Rocío pasó a un auténtico endiosamiento que se podría resumir en una anécdota que para muchos de sus colaboradores en la Procuraduría será recordada más bien con amargura.
Resulta que, en vista del poco tiempo que le queda al actual sexenio, a alguien en la Procuraduría se le ocurrió la prodigiosa idea de organizar una comida de despedida para La Licenciada (que así le dicen). Para tales efectos, quienes ahí trabajan fueron conminados a aportar “voluntariamente” 500 pesos por persona. “Traeremos comida italiana, porque es la que le gusta a La Licenciada”, les dijeron. “No podremos agasajarla en un restaurante, por la inseguridad que hay”, admitieron. “Ah, y sería muy mono de parte de todos que cada día le trajeran a La Licenciada una rosa blanca con un pensamiento, hasta que concluya el sexenio”, remataron.
Llegó el grandioso día. La comida china reemplazó a la italiana. “Es que La Licenciada así lo prefiere”. Aunque hubo muchos estupefactos porque no les fue devuelta la diferencia monetaria, todos optaron por guardarse cualquier comentario. El colmo fue cuando les dieron el aviso de última hora: “¿Qué creen? La Licenciada no podrá estar presente en su comida de despedida porque tuvo un compromiso MUY importante”.
Resultado: nadie se quedó al banquete, ante tan grosero desdén de La Licenciada.
Todo esto que platicamos, que, si se quiere, pudiera resultar hasta frívolo, sucede en una de las áreas más sensibles de la administración estatal, pues de su buen funcionamiento depende en gran parte la integridad de la ciudadanía, la eficaz aplicación de la justicia y la prevalencia del orden público y el respeto a la ley; misiones que obviamente están muy lejos de ser cumplidas de acuerdo con lo que la sociedad demanda.
Acertijo:
¿Acaso existe Guatepeor?

Antonio
Lunes 23 de agosto de 2010, 12:09 PM horas
puras mentiras
Julio
Lunes 23 de agosto de 2010, 12:50 PM horas
gRACIAS por poner en evidencia a esta bruja porque nosotros no lo podemos hacer nos tienen bloqueada su pagina en internet, es el unico periódico que no podemos ver en internet en el gobierno estatal, tenemos que venirnos a un ciber o desde nuestras casas. Gracias por denunciar esto pero es apenas una de tantas arbitrariedades, estan las basificaciones donde hubo favoritismos y demás. Que ya se vayan estas senoras es todo lo que pido y que no regresen.