Agencias
Agencias

Ginebra.- La ONU debe disculparse y reabrir su investigación sobre la epidemia de cólera de 2011 en Haití, a la luz de las nuevas pruebas científicas que evidencian que personal del organismo causó el brote, afirmó la organización UN Watch.

Resultados de recientes investigaciones apuntan a la culpabilidad de personal de Naciones Unidas por el brote de cólera, que ya ha matado a siete mil 500 y ha contagiado a más de 300 mil, dijo el grupo de vigilancia no gubernamental con sede en Ginebra en un comunicado .

A pesar de ello, el Jefe del Mantenimiento de la Paz de la ONU, Hervé Ladsous, desestimó la conclusión de los estudios del prestigiado científico que concluyen la epidemia se originó en un campo de fuerzas de paz de la ONU provenientes de Nepal, lamentó.

Al respecto Ladsous hizo referencia al informe de 2011 de un grupo de expertos de la ONU que, según dijo, «llegó a la conclusión de que era imposible determinar el origen de la enfermedad».

En respuesta, el director ejecutivo de UN Watch Hillel Neuer destacó el hecho de que la nueva evidencia proviene de un miembro del mismo panel de la ONU, la Dra. Daniele Lantagne, una destacada experta internacional de salud pública y coautora de ese informe de 2011.

«¿Por qué la ONU se esconde detrás de un informe cuyas conclusiones están siendo descartadas por uno de sus principales autores? No tiene sentido», afirmó Neuer.

«La respuesta de la ONU es profundamente decepcionante», agregó Neuer, quien deploró que el organismo no se centre ahora en la rendición de cuentas, cuestión que «regularmente exige de los demás».

En su lugar, dijo Neuer, «lo lógico y moral sería que el secretario general Ban Ki-Moon volviera a abrir la investigación, con un grupo totalmente independiente, y eso es lo que estamos pidiendo».

«Recordamos que la Carta de la ONU, habla del compromiso de la organización para la solución de problemas relacionados con la salud», sostuvo.

Lantagne, según un informe de la BBC, cambió su punto de vista sobre el origen de la epidemia de cólera tras nuevos datos sobre el genoma y otras pruebas.

Afirmó que «la fuente más probable de la introducción del cólera en Haití fue una persona infectada en Nepal con la cepa de cólera y asociado con el campo de Naciones Unidas en Mirabalais (Haití)».

Incluso, el informe original hace alusión a la misma conclusión en la recomendación de que el personal de Naciones Unidas enviadas a las situaciones de crisis futuras debe «recibir una dosis profiláctica de antibióticos apropiados antes de la salida o ser examinados».

«Nadie está acusando a la ONU de envenenar deliberadamente el suministro del agua de Haití», subrayó Neuer.

«Pero cuando uno de sus propios expertos designados llega a la conclusión de que la ONU por negligencia causó una epidemia masiva, a las víctimas se les debe una respuesta mejor que la negación y el silencio ensordecedor», instó.

«Teniendo en cuenta que estamos ante uno de las mayores violaciones del derecho a la salud en la última década», continuó Neuer, y dado que la ONU es el responsable, también la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay debe pronunciarse, así como el experto sobre el derecho a la salud, Anand Grover.

Un portavoz de la ONU en Haití, Nigel Fisher, reconoció la nueva información, pero se negó a hacer comentarios y señaló que «La investigación está todavía en manos del departamento legal de Nueva York así que no soy capaz de decir nada en este momento hasta que haya pasado por el debido proceso».

«Las consecuencias van más allá de la vergüenza, las demandas de indemnización de las víctimas de Haití podrían llegar a los miles de millones», puntualizó Neuer.

UN Watch instó a la ONU a pedir perdón por su negligencia, y «dar a las víctimas de Haití lo que se merecen: justicia, dignidad y una plena compensación».


Los comentarios están cerrados.