Erik Flores | ntrzacatecas.com
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Aranzazú del Cobre. Es un poblado espectacular, pletórico de historias de espantos, ovnis y fantasmas, además de que está rodeado de imponentes cerros que maravillan a cualquier visitante.

El poblado se llama Aranzazú del Cobre y se ubica en Concepción del Oro, en el semidesierto de Zacatecas.

En su época de bonanza, cuentan sus antepasados, Aranzazú fue un pueblo minero explotado por los extranjeros, quienes se llevaron su oro, plata y cobre al Viejo Continente; la localidad contaba con teatro, boliche y cine, pero hoy es un pueblo “fantasma”.

La comunidad Aranzazú se ubica a 7 kilómetros al sureste de la cabecera municipal de Concepción del Oro, por el antiguo camino a Salaverna y Mazapil, a 2 mil 540 metros de altura sobre el nivel del mar, en el Cerro del Hundido, a un costado del Cerro del Temeroso, vigilante de este pueblo que está abandonado.

Sólo dos familias habitan en El Cobre, como se conoce actualmente al sitio que gozó de riqueza hace más de 200 años; al salir de Concepción del Oro es fácil llegar en vehículo; 30 minutos se lleva el recorrido por su camino empedrado y rodeado de riscos milenarios, que aún conservan las pintas de las campañas presidenciales de Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo.

Al internarse en la sierra, se perciben la tranquilidad y el silencio, el ruido de las aves y el aroma a pino, que poco a poco invade los sentidos; al llegar a ese tranquilo pueblo, digno de recibir a los amantes del turismo de montaña y aventura, se respira la paz que es robada por las grandes ciudades.

El pueblo cuenta con su antiguo Templo de la Virgen de Aranzazú, construido hace poco más de 100 años, y aún recibe a sus visitantes cada 8 de septiembre para que se rinda culto a su patrona. Descendientes de las familias que allí habitaron llegan desde uno o dos días antes y acampan en ese majestuoso sitio, donde experimentan una estancia inolvidable.

Su antiguo y tenebroso panteón se ubica al noreste del poblado, sobre una montaña invadida por pino piñonero; sus tumbas, algunas abiertas, dan muestra de su historia al quedar grabadas sobre ellas algunos decesos de finales de 1800 y de los primeros años de 1900; algunas de ellas dan muestra de que la muerte de menores en esa época era común, pues las fechas impresas en cruces y tumbas así lo delatan.

En su interior se percibe algo extraño. Las leyendas que giran en torno al camposanto provocan a los visitantes una sensación de que alguien los vigila, lo que irremediablemente les causa miedo, pero no deja de ser extraordinario.

Algunas de las leyendas contadas por los pocos pobladores refieren que en la punta del Cerro del Temeroso se para un ovni y que la vegetación de la zona queda marcada cuando el objeto volador no identificado hace fricción con la superficie.

También se cuenta que, al anochecer, se escucha el trotar de caballos y cadenas que son arrastradas, además de que se reflejan luces que provienen de lugares desconocidos.

Las casas abandonadas de Aranzazú del Cobre, conocidas como tapias, evidencian que hace muchos años fue un pueblo lleno de vida; sus minas abandonadas quedaron sólo como recuerdo de un pueblo que vivió de sus entrañas, de la explotación de metales.

Con una inversión importante en infraestructura, la comunidad Aranzazú del Cobre tendría el potencial para ser considerado como un importante punto de atractivo turístico; su ubicación y excelente temperatura templada y fría permitirían que los visitantes queden maravillados de esa joya olvidada por las autoridades zacatecanas.


Nuestros lectores comentan

  1. Es justo que a este lugar se le de la importancia que tuvo y que tienen todos los lugares que en su momento explotan y luego los olvidan. Gobiernos Federal, Estatal y Municipal hacer esfuerzos para reconstruir esta comunidad. Que hermoso sería que reconstruyeran su capilla de la Virgen de Aranzazú, sería grandioso.

    • La capilla en honor a la virgen de Aranzazú, es el único edificio al que se la ha dado mantenimiento desde siempre, basta ver las fotos recientes para darse cuenta. No se si Martha Lucía ha tenido la oportunidad de visitar este lugar últimamente…Coincido con ella en todo lo demás…Saludos