NOTIMEX | NTRZACATECAS.COM
NOTIMEX | NTRZACATECAS.COM

Bruselas.- En medio de la crisis económica y la revolución tecnológica, la agricultura en Bélgica se encuentra en franco declive, al punto de llevar al gobierno a cuestionarse sobre la desaparición, en un plazo de 10 años, del sector tal como se conoce hoy en día.

El número de empleos en el campo disminuyó 60 por ciento entre 1980 y 2015, según cifras del Ministerio del Empleo.

“El sector agrícola evoluciona en un ambiente globalizado y relativamente cambiante”, dijo a Notimex el jefe de proyecto de la Oficina de Formación Profesional y Empleo de la región de Valonia, Serge Fraikin, donde se concentra la mayoría de las explotaciones agrícolas del país.

Entre 1980 y 2015, el número de explotaciones cayó 67 por ciento, de acuerdo con la información oficial disponible.

“La internacionalización y la liberalización de los mercados, la volatilidad de los precios, los accidentes climáticos, las crisis sanitarias, las tensiones políticas, como el embargo ruso, son factores que influencian el sector”, señala Fraikin.

La reciente crisis de la leche, que empujó los precios de mercado por debajo de los costos de producción, forzó a muchos agricultores belgas a vender sus explotaciones para cubrir deudas.

“Nuestro pueblo era mayoritariamente agrícola. Ahora la única finca que queda es la nuestra. Sólo en esta calle desaparecieron tres fincas desde los años 90”, afirma Françoise Sneessens, propietaria de 120 hectáreas y 600 bovinos en Genappe, una localidad de 15 mil habitantes a unos 30 kilómetros de Bruselas.

Sneessens acusa a los bancos de negar créditos a los agricultores y a los jóvenes de no interesarse en tomar el relevo de sus padres y asumir la responsabilidad de la finca familiar.

“Cuando uno ya no puede ocuparse de los animales, termina por vender la tierra a un promotor inmobiliario que transforma la finca en albergue, hotel o campo de golf”, explica.

Otro factor que contribuye para la desaparición del oficio de agricultor es la digitalización, que amenaza la existencia de 39.1 por ciento de los empleos en Bélgica, de acuerdo con el ministerio del sector.

agri

En la agricultura, 77.1 por ciento de los empleos estarían amenazados por la automatización de tareas.

No obstante, la Oficina de Formación Profesional y Empleo de la región de Valonia destaca la importancia de matizar las cifras, ya que la evolución tecnológica conlleva, por otra parte, la transformación de la profesión, que “se intelectualiza y se torna más compleja”.

“El agricultor de mañana será un verdadero jefe de empresa hiperconectado. Deberá desarrollar competencias logísticas, tecnológicas, de marketing y de comunicación. Será más bien un ´ageekcultor´”, afirma el organismo público regional en un estudio.

Para sobrevivir en el sector, los agricultores belgas están diversificando sus actividades, apostando por el cultivo biológico (sin agrotóxicos) y la venta directa o en circuitos cortos.

A unos 40 kilómetros de Bruselas, la Finca de Bousval abre sus puertas todos los fines de semana para quienes desean cosechar personalmente sus verduras.

Una tienda improvisada en un galpón ofrece productos transformados: quesos, mantequilla, yogur, jugo de manzana, mermelada.

La propiedad también hace parte de la red de “fincas pedagógicas” de la región valona, así como la Finca de la Vallée, de Françoise Sneessens, quien propone visitas educativas a grupos de estudiantes y ofrece talleres durante las vacaciones escolares.

“No teníamos opción. Estoy consciente de que sin esa diversificación no habríamos sobrevivido hasta hoy”, dice a Notimex Marie-Jeanne Vermeiren, propietaria de la Finca de Bousval.

De sus cinco hijos solo uno se interesó por asumir la propiedad familiar, mientras que los demás prefirieron buscar oportunidades en la ciudad.


Los comentarios están cerrados.