STAFF/NTRZACATECAS.COM
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Tras la difusión de videos en los que supuestos sicarios admitieron que fueron enviados a Zacatecas para asesinar a los alcaldes de la capital, Guadalupe, Fresnillo y Río Grande, los presidentes municipales declararon que no temen a las amenazas, pero consideraron necesario implementar medidas junto con los otros dos niveles de gobierno y por su seguridad personal.

En las grabaciones que circularon en redes sociales, presuntos integrantes de grupos del crimen organizado también señalaron como sus objetivos a policías estatales, además de los representantes de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y de la alianza entre los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC).

Este miércoles, el gobernador Alejandro Tello Cristerna convocó a los primeros ediles para acordar acciones de seguridad en una reunión urgente, en la que también estuvieron el fiscal general de Justicia del Estado, Francisco Murillo Ruiseco; el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Ismael Camberos Hernández, así como mandos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional (GN).

“Hay que entender que los alcaldes, al igual que cualquier funcionario, incluido yo, corremos un riesgo y estamos pendientes de la seguridad de la gente, de las corporaciones, y hay que dialogar con ellos”, declaró el mandatario estatal, quien previo al encuentro anunció que las autoridades conocían y atenderían las amenazas.

Sin embargo, resaltó que hasta el momento no se han registrado atentados contra los alcaldes: “es un tema que afortunadamente no le ha pegado a Zacatecas”. En lo que va de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, autoridades municipales han sido víctimas en entidades como Nuevo León, Coahuila, Oaxaca, Veracruz, Morelos, Estado de México, entre otros.

Tello Cristerna reconoció que las condiciones de seguridad en Zacatecas son complicadas: “la realidad que vivimos es que hay cinco grupos delincuenciales peleando por el tráfico, por la venta, por el control de la plaza”.

De acuerdo con el boletín de la junta del Grupo de Coordinación Local (GCL), el gobernador “afirmó que en temas de seguridad no caben las preferencias políticas y, más allá de colores partidistas, siempre estarán por encima la integridad física y el bienestar de los zacatecanos”, por lo que pidió “cerrar filas”.

Todos estamos expuestos: alcaldes

“Esto no va evitar que sigamos trabajando por los fresnillenses […] el que nada debe nada teme”, afirmó Saúl Monreal Ávila, alcalde de El Mineral por Morena, quien expuso que el gobierno federal, incluso el Ejército Mexicano, investigarán las amenazas, además del seguimiento que lleva la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).

Sostuvo que se está valorando la seguridad personal para los presidentes municipales, por lo que reconoció la voluntad del gobernador y de todas las corporaciones, que ofrecieron su respaldo, al igual que reforzar la comunicación. Autoridades federales les dieron recomendaciones y deben acatar todas las indicaciones del Ejército Mexicano y la Fiscalía General de Justicia (FGR).

Confió en que el asunto se esclarecerá y se llegará hasta las últimas consecuencias en las indagatorias. En tanto, Saúl Monreal sugirió encomendarse al Santo Niño de Atocha, a la Virgen de San Juan y de Guadalupe, “a todos los santos en que creemos”.

Julio César Chávez Padilla, primer edil por Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en Guadalupe, recalcó que no teme ante las amenazas, pues las instancias jurídicas harán su trabajo. Argumentó que este tipo de riesgos vienen con “una forma diferente de hacer gobierno”.

“Eso luego lastima, no va con quienes estaban en un sentido de un régimen cotidiano. Nuestras acciones hoy son distintas y van encaminadas a la no corrupción, a la no negociación con grupos delincuenciales, a ver por un real avance en todas las materias de seguridad, de economía, sociales, de llevarle el bien a la gente. Éstas son algunas de las consecuencias. Es así de claro”.

Al igual que Monreal Ávila, Chávez Padilla afirmó: “soy un hombre de fe y eso no me lo quita ni el cargo ni la administración; siempre lo he dicho, en el momento que Dios quiera que me tenga que ir, es el único momento que me voy a ir, él es el único que puede decidir sobre mi vida y así lo voy a aceptar con toda calma y tranquilidad de desarrollar algo positivo”.

Sin embargo, reconoció que estará más atento y “quizá voltee más hacia los lados”. “Muy prudente, pero respetuoso y firme […]. Es parte de lo que sucede en el país, que atraviesa por tiempos complicados y difíciles y no es sólo de los presidentes, sino de muchos personajes que padecen lo mismo”, recalcó.

De igual manera, el alcalde de Zacatecas, Ulises Mejía Haro, declaró que seguirá trabajando por su municipio y redoblará esfuerzos para contrarrestar las condiciones de inseguridad que padece no sólo él, sino toda la población.

“El epicentro siempre tiene que ser la ciudadanía. No es un tema de una persona, sino de un municipio, una ciudad; ésa es la estrategia, cómo se puede continuar, con el esfuerzo de todos, para pacificar la ciudad, el estado, de manera coordinada, no con un tema personal”, enfatizó.

Mejía Haro negó que las advertencias le provocaran miedo, pues insistió en que esto es un problema generalizado, por lo que destacó que hay que trabajar en coordinación entre autoridades, no caer en pánico y “esperar a que esto tenga un mejor trayecto”.

Julio César Ramírez López, presidente de Río Grande por PAN–PRD–MC, admitió que el problema de inseguridad es complicado por la guerra entre cárteles, por lo que opinó que las amenazas no se pueden tomar a la ligera y deben asumir precauciones.

Explicó que aceptó el apoyo del gobernador y que la reunión con otras autoridades les dio tranquilidad de que les darán protección, aunque aceptó que modificará algunos de sus hábitos después de los hechos.

En su caso, Ramírez López informó que, aunque él no había sido amenazado antes, sí tendrá seguridad personal desde este miércoles, ofrecida por el gobierno del estado, pues argumentó que, al ser representante de un municipio, debe haber tranquilidad a la población desde el presidente.

Aunque el primer edil de Calera no fue mencionado en los videos, Reynaldo Delgadillo Moreno también respondió a la convocatoria del mandatario estatal. “Aquí nadie está exento, ni los ciudadanos sobre lo que está pasando, es todo un reto”, detalló. Anunció que se reuniría con su equipo de trabajo para decidir medidas y pidió a sus compañeros “que se cuiden”.

 


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