KAREN CALDERÓN/NTRZACATECAS.COM
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Un total de 46 trabajadores del Hospital de la Mujer Zacatecana se encuentran en aislamiento preventivo, después de tener contacto con una paciente con COVID-19: una mujer que tuvo trillizos, de los que sólo uno sobrevive, y cuyo contagio no se detectó hasta después de la cesárea.

Jesús Gerardo López Longoria, vocero de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ), detalló que la paciente tiene 29 años, es originaria de Sombrerete, llegó al nosocomio de Guadalupe por sus propios medios e ingresó el 6 de mayo, con trabajo de parto prematuro extremo, pero −aclaró− sin síntoma alguno de la infección.

Tras la cirugía, realizada el viernes, la mujer presentó disminución de oxígeno en la sangre, por lo que se le aplicó la prueba de coronavirus el sábado; los resultados se conocieron el domingo 10 de mayo, Día de las Madres, cuando tras dar positivo fue trasladada a la UNEME COVID-19, donde se reporta que la condición de la sombreretense es estable y sin síntomas graves de la enfermedad.

Sus tres hijos también fueron analizados, con prueba por PCR, “no rápida”, y resultaron negativos al coronavirus, sin embargo, dos perdieron la vida por la inmadurez de sus pulmones, mientras que el tercero se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital de la Mujer.

Debido a que se desconoce el origen del contagio de la paciente, se considera como transmisión comunitaria y su familia también fue puesta en aislamiento preventivo.

López Longoria explicó que se trata de un caso asintomático y que su detección sólo fue posible durante el monitoreo tras la cesárea, al ser la baja de oxígeno la única señal de COVID-19. Pero, para entonces, “mucho personal había estado en contacto” con ella.

En riesgo

“Al ser una unidad médica, el riesgo existe y el personal de salud lo sabe. Nadie del personal puede decir que no está informado sobre la enfermedad y los alcances de la misma. La información fluye por muchas formas”, advirtió el vocero de la SSZ.

Los trabajadores del Hospital de la Mujer que están en cuarentena son: 21 médicos residentes, 16 enfermeros, tres ginecólogos, dos camilleros, tres empleados de intendencia y un técnico en Rayos X. Sin embargo, Jesús Gerardo López aseguró que, “como no presentan síntomas, no es de utilidad hacerles prueba”, por el momento.

Los empleados del sector salud se encuentran en resguardo, cada uno en sus domicilios y en constante monitoreo; ante la ausencia de sintomatología, serán analizados hasta este viernes, cuando termine el periodo de incubación del virus y los resultados se consideren confiables.

López Longoria insistió en que la exposición se debió porque la mujer es asintomática y la atención era de tipo obstétrico. Argumentó que el filtro en el nosocomio es el servicio de urgencias, donde, afirmó, se tiene el equipamiento necesario, y, “con todo y las medidas, surgió este incidente”.

Recalcó que, aunque el Hospital de la Mujer Zacatecana no está catalogado para contagiados, “el personal cuenta con la capacitación correspondiente”. “Cualquier persona es susceptible de infectarse. Hasta en tres de cada 1000 es posible que esté infectada y no manifieste síntomas. Por seis de cada 10, tendrían sintomatología leve”, expuso.

En el nosocomio se realizó un proceso de sanitización, que, se precisó, sería de mayor intensidad en las áreas en las que estuvo la paciente, y se destacó que es seguro seguir usándolo, pues “no se tiene otro registro similar”.

En cuanto a la falta de personal por la cuarentena, el representante de la Secretaría de Salud expuso que se enviaron 15 enfermeras para cubrir.

“El hallazgo deja la enseñanza para que el hospital revise los protocolos y se asegure de no tener debilidades en los procesos, para que no se presente algún suceso similar”, concluyó.

 


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