ALEJANDRO CASTAÑEDA | NTRZACATECAS.COM
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Zacatecas.- Este lunes se anunció el fallecimiento del icono de la Generación de la Ruptura: el artista plástico zacatecano Manuel Felguérez Barra, quien murió a los 91 años de edad, en su casa de la Ciudad de México.

El gobernador Alejandro Tello Cristerna confirmó la noticia y lamentó la pérdida del pintor y escultor nacido en Valparaíso; además, Alfonso Vázquez Sosa, director del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC), informó que el estado planea un gran homenaje póstumo para el 12 de diciembre, día de cumpleaños y fecha que el artista usaba para dar anuncios importantes.

A nivel federal, la Secretaría de Cultura también expuso que honrará “a un artista que estuvo creando hasta el último momento de su vida”. Sin embargo, los homenajes, uno de ellos en el Palacio de Bellas Artes y que incluirán una compilación grande de su obra, se recorrerán para “cuando las autoridades de salud lo permitan”.

En tanto, desde la plataforma digital Contigo en la Distancia, de Canal 22 y Radio Educación, se le hará un reconocimiento y la obra que integra el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez ya está disponible de manera virtual a través de https://tour.maamf.com.mx/

El Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez fue la sede para el primer homenaje póstumo al artista. Autoridades estatales lamentaron la partida de un “zacatecano universal, un hombre excepcional, sencillo, generoso y orgulloso de la tierra que lo vio nacer, que tuvo un profundo amor por sus orígenes”.

Foto Cuartoscuro

Adiós al artista Manuel Felguérez

Este lunes se anunció el fallecimiento del artista plástico zacatecano Manuel Felguérez Barra. El icono de la Generación de la Ruptura murió a los 91 años de edad, en su casa de la Ciudad de México.

En Zacatecas, el gobernador Alejandro Tello Cristerna confirmó la noticia y lamentó la pérdida del pintor y escultor nacido en Valparaíso, “una figura clave en el desarrollo del arte contemporáneo, cuya obra y legado han sido fundamentales para la renovación radical de la cultura”.

Alejandra Frausto, secretaria de Cultura federal, también dio el pésame a la familia del artista, a quien recordó como “una generosa y extraordinaria persona”. Enfatizó que el legado de Felguérez “es vasto y diverso” y que “su obra, reconocida mundialmente, nutrió la de otros artistas.”.

Alfonso Vázquez Sosa, director del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC), informó que el estado planea un gran homenaje póstumo para el 12 de diciembre, día de su cumpleaños y fecha que el pintor usaba para dar anuncios importantes.

“Zacatecas despedirá a Manuel Felguérez en un acto que deje constancia del reconocimiento de sus familiares, artistas plásticos, instituciones educativas, la academia, los gobiernos y las instituciones culturales”, adelantó por su cuenta el gobernador.

A nivel federal, la Secretaría de Cultura también expuso que honrará “a un artista que estuvo creando hasta el último momento de su vida”. Sin embargo, los homenajes, uno de ellos en el Palacio de Bellas Artes y que incluirán una compilación grande de su obra, se recorrerán para “cuando las autoridades de salud lo permitan”.

En tanto, desde la plataforma digital Contigo en la Distancia, de Canal 22 y Radio Educación, se le hará un reconocimiento. Además, la obra que integra el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez se digitalizó y ya está disponible de manera virtual a través de https://tour.maamf.com.mx/

Primer homenaje

El Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez fue la sede para el primer homenaje póstumo al artista. Autoridades estatales lamentaron que el estado, México y el mundo estén de luto por la partida de un “zacatecano universal, un hombre excepcional, sencillo, generoso y orgulloso de la tierra que lo vio nacer, que tuvo un profundo amor por sus orígenes”.

La guardia de honor fue montada por los representantes de los tres poderes en Zacatecas: el gobernador Alejandro Tello; el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas (TSJEZ), Arturo Nahle García, y, como representante de la Legislatura, el diputado Eduardo Rodríguez Ferrer.

Alfonso Vázquez Sosa, director del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC), dio el primer mensaje en la ceremonia, para agradecer el legado del de Valparaíso. Recordó que el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez es uno de los espacios culturales de mayor importancia en Latinoamérica y que desde 2018 se creó un recorrido itinerante de la obra para que pudiera llegar a más público.

Destacó que se tienen dos exposiciones montadas que por la pandemia no se han podido inaugurar y adelantó que hay obra inédita que estará en una sala especial permanente. Por las condiciones del deceso de Felguérez, quien fue confirmado positivo a COVID-19, familiares, amigos y la comunidad artística que lo acompañó no pudieron asistir al homenaje.

En su participación, Alejandro Tello precisó que la única petición que le hizo el artista al gobierno del estado fue mantener su colección personal y lo nombró como “El Zacatecano Universal”. Describió a Felguérez como el pintor, escultor, muralista y grabador referencia inmediata del arte abstracto, pionero del arte digital y destacado integrante de la Generación de la Ruptura.

“Su talento innato y su creatividad lo volvieron embajador de la plástica mexicana e ícono de la estética nacional. Con profunda tristeza, los zacatecanos le decimos adiós a un creador incansable, poseedor de un talento que hizo época, que hizo escuela. Lo recordaremos como el hombre extraordinario que era y honraremos su memoria al admirar sus obras y difundir su talento”, afirmó.

A la esposa del artista, Mercedes de Oteyza, y familia, el gobernador expresó sus más sentidas condolencias.

El tiempo de Felguérez

“Si uno quiere llegar al punto en que la creación personal tenga más desarrollo, que llegue a más, siempre espera uno la obra maestra, siempre cree que puede dar más. Entonces, en esta búsqueda por llegar a más, el enemigo presente es el tiempo, es que la vida me dé tiempo, y se vuelve como una obsesión que, además, me hace realizar un trabajo más intenso”.

Manuel Felgúerez daba esta declaración a Ciberhábitat en 2001, en referencia en que nunca paraba de producir obra, dibujo, pintura, grabado y escultura. El artista nació el 12 de diciembre de 1928 en San Agustín Valparaíso, Zacatecas. En 1935 se fue con su familia a vivir a Ciudad de México.

Formó parte de los scouts de México de los ocho a los 23 años, donde se hizo amigo del escritor Jorge Ibargüengoitia, con el que viajó a Europa en 1947 y quien le dedicaría el cuento Falta de espíritu scout.

“En 1947, en Londres, durante un atardecer, lo vi dibujar un paisaje rudimentario, que resultó ser, para mí sorpresa, el principio de una de esas rarísimas vocaciones firmes”, escribió Ibargüengoitia.

En 1948, Manuel Felguérez se inscribió en el Colegio de San Carlos, donde estuvo cuatro meses; después de regreso en París y recibió clases del escultor Ossip Zadkine.

Su primera exposición de escultura fue en el Instituto Francés de América Latina, en 1954, la crítica lo trató bien y logró vender todos sus trabajos, el gobierno francés le dio una beca y regresó a Paris.

Surgió una amistad con la también artista plástica Lilia Carrillo, con quien en 1960 expuso en Estados Unidos y ahí aprovecharon para casarse.

Comenzó a trabajar en teatro y conoció a Alejandro Jodorowsky, con quien trabajó cinco años, en la realización de escenografías para 20 obras.

En la década de los 50 nace la Generación de la Ruptura, para separarse del realismo de la Escuela Mexicana de Pintura, para esos años apoyada por el gobierno mexicano y que tenía de representantes a muralistas como David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera.

Manuel Felguérez, José Luis Cuevas, Lilia Carrillo, Vicente Rojo, Alberto Gironella, Fernando García Ponce y Roger von Gunten formaban parte de esta nueva corriente abstracta, que entró en polémicas con las autoridades culturales. “Ésa fue mi generación y mi destino”, diría Felguérez.

Con Felguérez y José Luis Cuevas a la cabeza, “se abrieron abrió las puertas y ventanas hacia lo que sucedía en el mundo”.

Para 1968, el grupo protestó en contra del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) que convocó a la Exposición Solar dentro de la Olimpiada Cultural, “pensamos que era muy feo participar con un Estado represor y decidimos no hacerlo”, argumentaron.

En 1972, Felguérez realizó diseños para la película La Montaña Sagrada de Alejandro Jodorowsky. En 1973, tuvo la exposición El Espacio Múltiple en el Museo de Arte Moderno, que fue el resultado de una investigación que realizó en el Centro de Computo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y un preámbulo para La Máquina Estética.

Felguérez decidió ir a la Universidad de Harvard, en 1977, para experimentar con la tecnología de computadores y fue así que conoció a Mayer Sasson, con quien trabajo para obtener ideas para sus cuadros.

En 1997, el gobierno de Zacatecas le ofreció la oportunidad de fundar un museo y, junto con Mercedes Oteyza, su esposa, aceptó la propuesta; hoy en día éste es uno de los museos de arte abstracto más importantes de Latinoamérica.

El documental El Caos y El Orden, del director Miguel Ángel Tobías, abarca la vida de Manuel Felguérez, su proceso creativo, su voz, así como la importancia del legado del artista zacatecano, con aportaciones de Elena Poniatowska, Juan Villoro, Imanol Arias y otros referentes de la cultura en México.

En octubre de 2018, la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) le entregó a Manuel Felguérez el doctorado Honoris Causa.

Poco antes de cumplir 90 años, inauguró su mural Agenda 2030, que pintó en la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

En marzo de 2019, el gobierno del estado inauguró la vialidad metropolitana Manuel Felguérez, nombre que fue elegido por los zacatecanos.

Felguérez celebró su cumpleaños 91 con la exposición monográfica Trayectorias, en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), que reunió 101 obras y siete décadas de quehacer del artista.

Parte el gran innovador

Manuel Felguérez recorrió a pie de Frankfurt a Roma en 1947, durante la Europa de la posguerra, y en el camino recogía pedacería de tanques y cañones. Su fascinación por el fierro viejo le vino bien cuando, de regreso en México, se metió a hacer murales. Le encantaban las máquinas. Una de sus diversiones de niño era tirar los despertadores y volver a armarlos. “Todo se va ligando”, resumía el artista zacatecano: “la máquina, lo barato, la parte infantil”.

Foto Reforma


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