CUQUIS HERNÁNDEZ/NTRZACATECAS.COM
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JEREZ DE GARCÍA SALINAS. Debido a la llegada de paisanos por la temporada, integrantes del cabildo determinaron retomar e imponer nuevas restricciones en el municipio para evitar la propagación de COVID-19, pues reprocharon que los visitantes transgredan leyes y reglas sanitarias.

Actualmente, Jerez ocupa el sexto lugar en el estado en casos positivos, con 55, además del quinto en decesos por la enfermedad, al acumular 11. Sin embargo, fue en abril cuando, en coincidencia con el receso de primavera, los contagios se dispararon y esta demarcación se convirtió en epicentro de la pandemia en Zacatecas.

La relajación en el cumplimiento de las medidas de sanidad por parte de la población, sumado al desacato de los visitantes, alertó a las autoridades locales. Liborio Carrillo Castro, secretario del Ayuntamiento, reconoció que el periodo vacacional complicó la situación y se teme una “segunda oleada” de contagios.

Recordó que el fin de semana pasado Jerez estuvo en la mira, con amonestaciones del sector salud, por una fiesta grande realizada el domingo en la zona centro y porque continúan los contagios. “Está crítica la situación para el número de habitantes del municipio”, puntualizó. Agregó que se tiene “un grave problema con los paisanos que llegan, que están poniendo un poco de desorden en sus actitudes”.

Advirtió que este conflicto no solo es en Jerez, pues se conoce que también ocurre en el Cañón de Tlaltenango, por testimonio de Rubén Durán Tiscareño, jefe de la Jurisdicción Sanitaria 6, que abarca además Atolinga, Benito Juárez, Trinidad García de la Cadena, Momax, Monte Escobedo, Tepechitlán, Tepetongo y Teúl de González Ortega.

“Estamos teniendo ese mismo problema, que (los paisanos) pasan la frontera y se transforman […]. Vienen a hacer todo lo que allá (en Estados Unidos) no pueden”, coincidieron integrantes del cabildo de Jerez, quienes admitieron que la autoridad municipal se ve rebasada.

Esto, no obstante que reconocieron que hay buena coordinación con la Secretaría del Zacatecano Migrante (Sezami) cuyo titular, José Juan Estrada Hernández, los ha apoyado con una campaña para desincentivar a los paisanos de acudir, salvo en casos de necesidad.

Según los resultados del Operativo Verano 2019 del Programa Paisano, en los módulos instalados fueron atendidos 32 mil 508 connacionales, y, de acuerdo con estadísticas municipales, del total de visitantes que tiene Jerez, 19 por ciento proviene de Estados Unidos.

Este martes, la edición 2020 del programa arrancó con un llamado a los migrantes a que no se movilicen estas vacaciones debido a la contingencia sanitaria y, si visitan Zacatecas, que cumplan las indicaciones de aislarse 14 días y reportar si presentan síntomas.

Contra los borrachos

En sesión extraordinaria, el cabildo discutió la reducción de horarios para la venta de bebidas alcohólicas, el uso de cubrebocas y la restricción del acceso a los panteones. Señalaron a “los borrachos” como otro grave problema que enfrentan, pues generan desorden e incluso se han registrado agresiones en contra de los responsables de cuidar espacios públicos.

Autoridades municipales expusieron que se ha documentado entierros a los que asisten hasta 300 personas, acompañados de banda y consumiendo bebidas embriagantes, sin portar cubrebocas y sin respetar la sana distancia. “Dejan un basurero tremendo y generan mucho desorden”.

Estos días, individuos alcoholizados agredieron a trabajadores del panteón a botellazos, cuando se trató de mantener el control. Por ello, el horario de acceso se recortará a solo de las 8 a las 15 horas y para las inhumaciones se permitirá la presencia de 30 personas y únicamente 15, en caso de que la muerte fuera por el virus.

En cuanto a la venta de bebidas embriagantes, se estableció que los restaurantes-bares podrán abrir de las 17 a las 22 horas de lunes a sábado y, al igual que todos los establecimientos con venta de alcohol, deberán cerrar el domingo sin excepción.

Los regidores lamentaron durante la sesión que en Jerez la autoridad no tiene peso suficiente para contrarrestar la desobediencia de la gente en cuanto a las celebraciones tanto en el jardín como en sitios particulares.

Ejemplificaron que en la Funeraria Issstezac se observó en un caso cómo se convirtió “en cantina”, con hasta 14 integrantes de la banda dentro del lugar y, en todo el pasillo, cartones de cerveza. Reprocharon que incluso hay cierres de calles por celebraciones, aunque no se haya otorgado permiso pues no están permitidas. “Es mucho el riesgo y el descaro que con y sin permiso celebren fiestas”.

 


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