FRANZELY REYNA/NTRZACATECAS.COM
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Tal como lo reclamaron al gobierno del estado, trabajadores sanitarios advirtieron que ahora tienen los ojos puestos en el Congreso, para que los diputados contribuyan con acciones eficaces para combatir la pandemia y se reduzca la presión sobre el sistema de salud.

“Ya no pueden retrasarlo más. Es momento de que por una sola vez se pongan de acuerdo, porque el estado lo necesita y nosotros ya no podemos seguir cayendo”, afirmó Jesús Fernández Candelas, presidente del Colegio de Médicos de Zacatecas (CMZ).

En la discusión de la Comisión de Salud para legislar sobre el uso obligatorio de cubrebocas, el representante de los profesionales dejó en claro que su postura es porque todas las autoridades acuerden estrategias, que se eviten “las posturas partidistas” y “vean por la ciudadanía”.

Calificó como “terrible” la situación en Zacatecas por la escalada del número de enfermos de COVID-19. Reveló que la saturación alcanzó ya a los hospitales de la entidad, al límite de su capacidad, y que los trabajadores de salud han hecho un esfuerzo que consideran no ha sido correspondido.

Ejemplificó que, este martes, “el Seguro Social estaba ocupado en urgencias, urgencias no COVID, en tercer, cuarto y quinto pisos”, por lo que se prepara para instalar otras 35 camas, con respiradores, en la alberca de esta institución.

Mientras tanto, “el ISSSTE (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado) no tenía un solo ventilador libre”. Las mismas complicaciones se padecen en la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) e incluso en los servicios privados, pues “hasta ahí están llenos”.

“Las fotos en redes son reales, cómo están las áreas COVID, improvisadas, y lo tétrico que es atender así a pacientes”. Sin embargo, Jesús Fernández aclaró que no solo se trata de contar con camas y ventiladores, sino de “quién los va a operar”. “¿De dónde sacamos el recurso humano?”, cuestionó.

En este momento, especificó, un solo médico llega a encargarse de hasta 25 intubados; una enfermera debería atender a dos pacientes, pero tiene la responsabilidad de ocho o hasta nueve y, debido a la propagación de infecciones, el personal trabaja “a 40 por ciento”.

Explicó que los líderes de los equipos en la primera línea de atención son internistas, de los que “hay un déficit en el país”, y que, aunque tienen tres o cuatro médicos generales a su disposición, “por más motivación”, no alcanzan a cubrir las necesidades actuales.

Situación crítica

Fernández Candelas argumentó que se requieren de tres a cuatro años de entrenamiento para manejar los ventiladores de alta tecnología que se usan con los enfermos graves, una operación que ─recalcó─ tiene consecuencias de vida o muerte.

Ejemplificó que así sucedió recientemente en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Hospital General de Zacatecas, pues mencionó que hubo contagios entre los médicos a cargo y, en el segundo caso, afirmó que hubo fallecimientos tras estas bajas.

“Son internistas los que atienden, no intensivistas, porque no hay. Tenemos apoyo de neumólogos, urgenciólogos, residentes, compañeros se han infectado y ya hemos perdido a varios […]. Los médicos, las enfermeras que han caído, son nuestra familia”, lamentó a nombre del gremio.

Para formar a estos profesionales se requieren hasta 14 años, para “un compañero que va a arriesgar su vida”, reprochó. Agregó que los recuperados, incluso jóvenes, “regresan con secuelas serias, aun así, a ofrecer sus servicios”.

El presidente del CMZ aclaró que no están solos en estas exigencias, pues colegios de enfermería, odontólogos, químicos, e inclusive la federación de estas organizaciones de profesionistas, se activaron para reclamar por acciones contundentes.

“Los trabajadores de salud del estado tienen la mirada puesta en ustedes, en cómo están adoptando esta pandemia, porque algunos es de forma profesional, otros con tintes partidistas. Ninguno puede decir que no va a requerir un médico en su vida. ¿Qué van a hacer sin médicos?”.

“Hay que tomar acciones y ustedes son los encargados de esto. Si no le adelantan, estarán defraudándonos y seremos los primeros en comunicar a la sociedad quiénes sí y quiénes no apoyan […]. Si no, se las cobramos en el 21”, sentenció.

Por ello, Fernández Candelas defendió que obligar al uso de cubrebocas y sancionar a quien no acate la medida tendría resultados palpables en la contención del virus. “En dos semanas le bajamos al porcentaje, con hasta 95 por ciento de protección y sin lastimar a pequeños comercios”, aseguró.

Reviró la controversia sobre la imposición para los sectores de escasos recursos y sugirió que “a quien no tenga, que se le dé”. “Hablan de recursos, pero ustedes tienen más. ¿Les preocupan los cubrebocas? Ahí tienen las herramientas legislativas, úsenlas”, contestó a los diputados.

El representante de los médicos reclamó a los legisladores que “les pagamos bastante bien como para que no hagan su trabajo”. “Así la impotencia de los compañeros, hay cansancio y hartazgo. No somos héroes, somos víctimas de la indolencia de una sociedad que no se cuida a sí misma”, concluyó.

 


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