STAFF | NTRZACATECAS.COM
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El ganadero José Antonio González Esnaurrizar y familia están convencidos de inyectar afición en las nuevas generaciones. Por ello, aprovechó un día de labor, como lo es un herradero, para que, con los protocolos sanitarios que implica el semáforo naranja en el que se encuentra Tlaxcala, asistieran niños con sus respectivas familias para conocer esta importante actividad del campo bravo.

Se prepararon hembras y machos de entre ocho meses y un año de edad, que se marcaron con hierro para control, y se aprovechó para vacunar, desparasitar y vitaminar. El ganadero José Antonio González dirigió las labores junto con su familia y equipo de caporales y vaqueros. Asimismo, explicó a los presentes los motivos de cada una de las acciones realizadas en cada eral o becerro.

Victoria González, hija del ganadero, llevó los registros de las pintas [colores del pelaje], números, edades y líneas de cada animal que se herraron.

Por su parte, Santiago González, también hijo de José Antonio, se encargó de herrar, vacunar y desparasitar, entre otras labores, mientras que Nash Hernández, pareja del ganadero, colaboró también en la organización y logística del evento.

Al término de los alimentos, los niños fueron llevados a un recorrido para conocer de cerca los potreros en donde habita el protagonista de la fiesta taurina, el toro de lidia.

“Es una manera que tenemos de acercar a los niños y jóvenes a la fiesta, me voy satisfecho con este día. Si de todos los que vinieron hoy, uno se va convencido de ir a las corridas, con eso estamos del otro lado. Así hay que hacerlo seguido, para crear más afición”, comentó el ganadero José Antonio González Esnaurrizar.


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