Alfonso Carlos Del Real López
Alfonso Carlos Del Real López

Encuestas en medios tradicionales, redes sociales… y en los equipos de campaña

 

En el transcurso de la semana -no recuerdo qué día-, recibí un mensaje de mi amigo Toño, cuestionándome si había “cambiado de parecer” y preguntando si se había generado alguna diferencia con mi predilección política para la sucesión zacatecana. Al momento, me envió una captura de pantalla en la que aparecía un voto mío en una encuesta realizada en un espacio de redes sociales, particularmente en Facebook. Mi respuesta a la imagen fue “Ah cabrón”, seguido de un “¿qué es eso?”. Luego, le reafirmé el sentido que tendrá mi voto.

Después de cuestionarme por qué -y cómo- es que se había dado un voto mío en redes sociales -lo cual, por supuesto, no hice- me puse a revisar un poco acerca de los ejercicios de medición del voto que se hace. La verdad es que encuentro cosas muy interesantes.

Mire, estimado lector: vivimos la vorágine de las campañas locales y federales. Estamos a aproximadamente a poco más de 45 días de que se lleve a cabo la jornada electoral y vemos por todos lados cómo pululan encuestas de diferente naturaleza que, en teoría, dan cuenta de cómo está la situación electoral. Ojo: en teoría.

Los medios de comunicación tradicionales -periódicos, radio, televisión- cuando han desarrollado apartados en sus espacios informativos destinados a la vida política gubernamental, entrevistan a especialistas o dan cuenta de resultados de ejercicios de opinión que han desarrollado casas encuestadoras con amplia reputación, o bien, de ejercicios instrumentados por ellos mismos. La difusión que tienen se enmarca en el espectro de atención de los mismos medios, a horarios y potenciales mercados definidos para tal efecto.

Cosa aparte, me parece, son los ejercicios realizados en redes sociales, más susceptibles de manipulación o de circunstancias libres que distan mucho de ser ejercicios sólidos derivado de que carecen de una metodología firme. En cuanto a esto último, la metodología forma parte de una serie de componentes que, como ciudadanos, deberíamos considerar más allá del resultado que muchas los estudios arrojan, toda vez que un ejercicio de esa naturaleza, por la importancia que tiene y por el carácter informativo que implica, requiere de seriedad y certeza.

Desde hace muchos años, “El INE regula la publicación de Encuestas Electorales (…) el principio central de la regulación ha sido la transparencia y la máxima publicidad con la finalidad de ofrecer a la sociedad los insumos necesarios para que pueda valorar la calidad de ellas y, en consecuencia, contribuir en la construcción del voto razonado y de una opinión pública mejor informada”, tal como se puede verificar en su sitio web (https://www.ine.mx/voto-y-elecciones/encuestas-electorales/).

Aquí, llamo su atención sobre el Anexo 3 que el reglamento de elecciones aporta, toda vez que en este se definen elementos de mucha importancia para tales ejercicios, entre los que podemos observar -y cito textual- “I. Criterios generales de carácter científico que deben adoptar las personas físicas y/o morales que pretendan llevar a cabo encuestas por muestreo para dar a conocer las preferencias electorales o tendencias de la votación: 1. Objetivos del estudio. 2. Marco muestral. 3. Diseño muestral. 5. El cuestionario o instrumentos de captación utilizados para generar la información publicada. 6. Forma de procesamiento, estimadores e intervalos de confianza. 7. Denominación del software utilizado para el procesamiento. 8. La base de datos, en formato electrónico, sin contraseñas ni candados, en el archivo de origen (no PDF o imagen), que permita el manejo de sus datos. 9. Principales resultados, pudiendo especificar la preferencia de votación bruta y la efectiva. 10. Autoría y financiamiento. 11. Recursos económicos/financieros aplicados. 12. Experiencia profesional y formación académica.”. Como puede ver, son varios elementos que inciden para tener un “voto razonado”.

Los puntos vertidos en el párrafo anterior tienen un desglose que exige mayor detalle, con la finalidad -me imagino- de que el soporte que se presenta dé cuenta de que fue un ejercicio metodológico apegado a cientificidad y que, con los resultados, podamos tener una mayor claridad que definir nuestro voto. Y de eso, los equipos de campaña tienen que ser conscientes para instrumentar acciones de promoción electoral acordes a las necesidades de sus respectivos candidatos. Confiarse en cosas de redes sociales no parece lo más sensato en este momento. El sesgo está presente.

Hoy me queda claro que los sondeos y las cosas que vemos en redes sociales tienen una seria distancia con la realidad. ¿Cuánta distancia puede tener? No lo sé, pero todos tendremos oportunidad de hacer el contraste una vez que tengamos los resultados electorales.

Por lo pronto, yo tengo hoy por hoy definido el sentido de mi voto en todos los cargos que habrán de disputarse, y seguro estoy de que las encuestas serán de carácter informativo, mas no definitorio del mismo, como seguramente les ocurre a miles de zacatecanos. Más allá de encuestas y partidos, voy por la figura. ¿Y usted?


Nuestros lectores comentan

  1. yo creo que. las pro x imas elecciones so a mano alzada gusto en saludarte acuérdate de laazotra