NATALIA PESCADOR/NTRZACATECAS.COM
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AGUASCALIENTES. Este jueves, la familia taurina de Aguascalientes se estremeció con una dura noticia: el fallecimiento del novillero Eduardo Romero, quien fue encontrado sin vida en su domicilio.

Con apenas 25 años, Gorupo, como le conocíamos, emprendió un viaje del que deseamos vuele muy alto.

Siempre le caracterizó su sencillez, carisma, don de gente y sobre todo su excelente sentido del humor, siempre con una sonrisa franca, sincera, dando la mano a quien lo necesitara y siendo siempre un gran profesional.

Apenas el pasado domingo partía plaza en la Silverio Pérez, de Texcoco, donde enfrentó sin miedo la muerte, sin imaginar que el destino estaba trazado para que fuera la última vez que vistiera el tercio de luces.

Seis años sin hacer el paseíllo de luces, pero confiado en el tiempo, en su justicia, decidió regresar a escena, y días antes se preparaba en la ganadería de Manolo Espinosa, donde tuvimos la oportunidad de verle y capturar momentos únicos a través de la lente de Manolo Briones.

Se forjó en las filas de la Escuela de las Artes y el Toreo de Aguascalientes, y más tarde ingresó al Centro Internacional de Alto Rendimiento (CITAR), en España, hasta llegar a su debut de luces en 2015.

Al poco tiempo decidió convertirse en mozo de espadas de dos de sus más grandes e incondicionales amigos, Luis David y Leo Valadez, con quienes recorrió cientos y miles de kilómetros, acumulando vivencias que perdurarán en la mente.

Desde este espacio enviamos a familiares y amigos nuestras condolencias. Descansa en Paz.

 

 

 


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