SAÚL ORTEGA / NTRZACATECAS.COM
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Dos días antes de concluir su mandato, el entonces gobernador del estado, Miguel Alonso Reyes, inauguró lo que pretendía ser el Centro Cultural Toma de Zacatecas, que a la postre se convirtió en lo que ha sido calificado como el monumento a la corrupción.

En su momento se dijo que la construcción sería impulsora de turismo y se proyectó que recibiría 11 mil 328 visitantes. Además, albergaría una escuela de música; área deexposiciones, de convenciones y teatro.

Sin embargo, desde antes de comenzar su construcción las irregularidades fueron el sello que predominó durante todo el proceso.

Inician las irregularidades

Tras el análisis de la cuenta pública de 2014, la Auditoría Superior del Estado (ASE) detectó que el proceso de licitación se realizó sin la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para el cambio de uso de suelo.

La visita para obtener los permisos de realización de los trabajos se hizo con un día de antelación, sin que se haya entregado la justificación del por qué se redujo el plazo.

Además, en la revisión de las propuestas económicas y técnicas, gobierno del estado no acreditó el análisis necesario para determinar la solvencia de las propuestas de cada una de las 13 empresas que participaron en la licitación.

Del avance físico de 30 por ciento observado por la ASE, en su momento se constató que no cumplía con lo establecido en el convenio del contrato original, para ese momento ya presentaba un atraso.

Se destacó también en la cuenta pública la transferencia de recursos para la ejecución del proyecto, se efectuaron en dos ministraciones, ambas por 125 millones de pesos, realizadas los días 10 de noviembre y 11 de diciembre de 2014, respectivamente.

Sin embargo, el importe de 90 millones 909 mil pesos estuvo bajo el resguardo de la Secretaría de Finanzas (Sefin)durante ese periodo de retraso en su pago, por el cual el Gobierno del Estado de Zacatecas deberá reintegrar los intereses correspondientes por 1 millón 188 mil 900 pesos.

En total, en esta cuenta pública se realizaron 13 observaciones, las cuales generaron 10 recomendaciones, una solicitud de aclaración y 11 promociones de responsabilidad administrativa sancionatoria.

Más problemas

Tras la presentación de la cuenta pública 2015 del gobierno de Alonso Reyes, se encontró que fueron pagados 5 millones 402 mil pesos para la instalación de 4 mil 58 butacas, placas metálicas para las misas, un área para personas con discapacidad.

La instalación de esta infraestructura debió concluir entre el 13 y 28 de diciembre de 2015, sin embargo, al 8 de septiembre de 2016 la colocación de las butacas no había concluido.

También en ese ejercicio fiscal se pagaron 4 millones 729 mil pesos para la instalación de elevadores marca Konnerpara 13 pasajeros, que tendrían tres paradas plafón con iluminación directa con leds y piso de granito Black Golden.

El proyecto original determinaba que estos debían estar instalados entre el 4 de noviembre y 28 de diciembre de 2015, pero al igual que las butacas dichos trabajos no estaban ejecutados al 8 de septiembre de 2016.

Además, se autorizaron pagos por 3 millones 339 mil pesos para la cimbra aparente en columnas, muros, trabes, losas y cimentación.

Durante la revisión de la ASE a los trabajos ejecutados, se observó que dichos elementos incumplían con la calidad especificada de acabado y apariencia estipulado en el concepto, al presentar ondulaciones en la superficie de los elementos cimbrados y colados.

Otra autorización fue el pago por un monto de 651 mil pesos en piso de granito de importación china, que se liquidó el 28 de diciembre de 2015; pero la colocación de este fue hasta el 9 de septiembre de 2016.

La Sefin, entonces a cargo de Fernando Soto Acosta, también omitió descontar el acero de refuerzo en el concreto hidráulico por un monto de 284 mil pesos y la ASE detectóque fueron entregados 26 millones 514 mil pesos al contratista, 63 días después de haber iniciada la obra.

También se pagaron 11 millones 967 de pesos y se detectó una incorrecta cuantificación de volúmenes de obra, toda vez que las áreas de corte no corresponden con las presentadas en su generador; ni se acreditó el análisis del precio unitario extraordinario.

En total, en la cuenta pública 2015 fueron realizadas 10 observaciones que generaron tres recomendaciones, dospromociones de responsabilidad administrativa sancionatoria y ocho pliegos de observaciones, además se presume un daño al erario por alrededor de 52 millones 235 mil pesos.

Opacidad plena

Durante la revisión de la ASE a la cuenta pública de 2016 al proyecto Centro Cultural Toma de Zacatecas (segunda etapa), se presume un daño al erario federal por 2 millones 987 mil 936 pesos.

Especificó además la auditoría que el gobierno de Alonso Reyes no difundió los avances financieros, costos unitarios, proveedores, metas y unidades de medida en su página de internet ni en otros medios accesibles al ciudadano.

Destaca el pliego de observaciones que tampoco acreditó la cuenta bancaria para la identificación, registro y control de la aportación de los recursos federales otorgados para la ejecución de la obra provenientes de Proyectos de Desarrollo Regional, ni de los rendimientos financieros que se generaron de los recursos transferidos.

Es decir, se manejó el presupuesto destinado a la obra en total opacidad.

Resalta la compra de material que, de acuerdo con la ASE, es considerado como “conceptos atípicos”, por un monto de 1 millón 495 mil 608 pesos, pues los insumos como tubo de acero, postes dobles, varillas de acero y pintura automotiva, entre otros, no fueron utilizados.

Así como la compra de un árbol paraíso de 4 metros de altura con un costo de 26 mil 600 pesos y que no se acreditó la realización del mercadeo ni copias de la factura ni el costo de los suministros y plantado del mismo.

En todos los casos, las respuestas que dio la Sefin a la ASE fueron insuficientes para solventarlas, por lo que se dieron los causes correspondientes sin que a la fecha exista información de sanciones administrativas o penales.

En el aire

Desde dicha auditoría, el centro cultural estuvo en el olvido hasta marzo de 2020, cuando los integrantes de la LXIII (63) Legislatura aprobaron la iniciativa para solicitar a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisar cada una de las etapas en las que se construyó el Centro Cultural Toma de Zacatecas.

En la iniciativa se plasma que fueron destinados 318 millones 894 mil 470 pesos y se desconoce su costo por la falta de actualización del valor catastral y por los pendientes por resolver ante las instancias fiscalizadoras.

Para la primera etapa de construcción del Centro Culturalfueron destinados un total de 230 millones 512 mil pesos.

Sin embargo, un año más tarde del plazo establecido y con la obra sin concluir, se destinaron 88 millones 382 mil 470 pesos para una segunda licitación, en la que resultó ganadora la empresa Rumbo Constructora S. A. de C. V.

También se informó dentro de la iniciativa que cuando se dio el cambio de administración de Alonso Reyes a Alejandro Tello Cristerna, este último recibió una obra evidentemente inconclusa.

La documentación señaló que la “obra se encuentra terminada, con la finalidad y destino de ejecución según especificaciones del proyecto, la obra está en condiciones de ser recibida y utilizada por la unidad responsable de su operación, conservación y mantenimiento”.

Pero a la fecha no existe registro si esta solicitud fue requerida a la ASE y, en caso de haberse realizado, no han sido públicos los resultados obtenidos.

Único uso

Actualmente, en la parte frontal de este fallido centro cultural está instalado el Bachillerato General Militarizado en Zacatecas.

Fue la Secretaría de Obras Públicas (SOP) la que entregó la parte delantera de dicho inmueble, que alberga a esta opción educativa, junto con el proyecto para las adecuaciones de la infraestructura ya existente.

El área total de la que dispone el Bachillerato es de 18 mil 622 metros cuadrados. Consta de tres plantas y una construcción de 13 mil 212 metros cuadrados, así como la Plaza de Maniobras y Asta Bandera, con un área de 5 mil 622 metros cuadrados.

El proyecto se diseñó como un lugar que permite lograr los objetivos pedagógicos del sistema e incluye espacios para actividades tanto académicas como extracurriculares.


Nuestros lectores comentan

  1. Que atrapen a los ladrones, ya sean contratistas, servidores públicos, proveedores y todo aquel que se haya involucrado en el robo, no solo de esta construcción, sino de todas las de las administraciones de miguela lonso y se narizotas tello. !!! Sin piedad y sin que les tiemble la mano !!!

  2. Me pregunto si acaso investigaran también a los funcionarios de la AUDITORIA SUPERIOR DEL ESTADO (ASE) del sexenio de Alejandro Tello Cristerna, pues casualmente la (ASE) actual, encuentra corruptelas INMENSAS de Miguel Alonso Reyes, que ni por asomo las vio la (ASE) anterior. Quizá recuerden las llamadas glorietas de la muerte, las plantas tratadoras y los ranchos del modosito ex gober. entre muchas otras corruptelas, alguien recuerda a Amalia García y su Muchacha.???