KAREN CALDERÓN/ NTRZACATECAS.COM
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La nueva suspensión de clases presenciales y el regreso a las virtuales se ha convertido en un conflicto en las familias, especialmente en aquellas que ambos padres son trabajadores, ya que se juntan los horarios de clase con las laborales.

A diferencia del primer confinamiento que se realizó por causa de COVID-19, cuando un gran número de empresas suspendieron actividades de manera presencial y llevaron a sus empleados a realizarlas desde casa, lo cual facilitaba a que los padres de familia pudieran atender sus obligaciones en sus trabajos y apoyar en las actividades académicas de sus hijos, en este retorno a lo virtual, los adultos siguen en oficinas.

El no poder compartir el mismo espacio y tiempo en el que sus hijos deben tomar sus clases se convierte en todo un reto más en aquellos pequeños de grados iniciales de primaria o preescolar, cuando es necesaria la asistencia de un adulto.

Otra de las complicaciones que se vive es el contagio en los familiares, quienes en muchas ocasiones se convertían en el apoyo entre familias para cuidar a los niños.

Tal es el caso de Samantha Martínez, quien en esta cuarta ola tiene que salir a cubrir su horario laborar y buscar quien pueda cuidar a su hijo de apenas cinco años de edad, quien cursa tercer año de preescolar.

“Esta situación está más complicada que al inicio de la pandemia, porque en ese momento nos fuimos todos a casa,solo fue cuestión de hacer ajustes y acomodar horarios de actividades para dar la atención adecuada, pero en esta tenemos que salir a trabajar sin tener quien nos cuide nuestros hijos, mucho menos quien apoye en que tomen su clase correspondiente”.

Externó que durante vacaciones de invierno tuvo apoyo de las abuelas del menor, sin embargo, en los últimos días estas han dado positivo a COVID, lo cual ha limitado sus opciones de apoyo, por lo que llevar a su hijo al trabajo se ha convertido en la única opción.

Otro caso es el de David y Claudia, quienes son padres de dos hijos, ambos trabajan en un despacho, sin embargo, al verse en esta situación están considerando la renuncia de uno de ellos para atender a los niños en casa.


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