FERNANDO QUIJAS / NTRZACATECAS.COM
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A pesar del regreso a clases presenciales, comerciantes de alimentos y golosinas ubicados en la avenida Preparatoria no han podido tener verdaderas ganancias que ayuden a su recuperación, tras los estragos económicos que dejara la ausencia de estudiantes debido a la pandemia de la COVID-19.

Tradicionalmente, la avenida Preparatoria ha sido uno de los corredores económicos más importantes dentro de la capital, debido a la gran presencia de jóvenes que estudian en las diversas escuelas de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) que se encuentran en la zona.

Aunque lo anterior ha ayudado al florecimiento de negocios de diferentes tipos a lo largo del tiempo, fue desde hace dos años que todos, o su gran mayoría, se vieron afectados por la crisis sanitaria.

Sin embargo, aun cuando hasta hace unas semanas se estableció de nuevo el regreso a clases presenciales por parte de las autoridades universitarias y educativas en el estado, los comerciantes apenas han visto una mejoría en sus ventas.

Tal es el caso de José Rafael Rodríguez, quien a tan solo un año de instalar su food truck El Paraíso del Sabor, a un costado de la Preparatoria 2 de la UAZ, comenzó la pandemia y con la ausencia de los alumnos a clases presenciales que tuvo que cerrar durante un año y medio.

Sin embargo, fue gracias a la asistencia de los elementos que conforman la operación del Centro de Coordinación Integral, Comando y Comunicaciones (C5) que se encuentra enfrente, así como al personal administrativo de la Prepa que volvió a abrir su negocio hace apenas nueve meses.

Ahora, a unas semanas del regreso a clases presenciales, su negocio apenas ha subido 20 por ciento en ventas, al comprender que la situación financiera de los estudiantes tampoco es la mejor.

“Realmente no hay tantas, tantas ventas. Muchos muchachos, yo percibo, que no traen tanto dinero. Inclusive una vez vino uno, (dijo) ‘Oye, una gordita. Traigo 10 pesos’”, explicó el comerciante, quien recordó el apoyo que le dio al joven para que pudiera comer algo. “Gente que anda muy limitada, la verdad”, expresó.

Más adelante, frente a la misma institución educativa, los puestos de comida que solían llenarse anteriormente de jóvenes que iban y venían por el lugar, lucían aún cerrados, como si no se hubieran enterado del regreso a clases presenciales.

“Es por lo mismo, porque no hay venta. Pues estaban cerradas las escuelas, todavía no se normalizan. Entonces ahorita están regresando, es como un ciclo escolar nuevo, entonces toda esta gente (los vendedores) no se arriesga todavía, porque saben que no hay la afluencia suficiente de estudiantes. Entonces la inversión que van a hacer, corren el riesgo de que a lo mejor ni lo recuperen”, declaró don Javier Enríquez, que esperaba en el estacionamiento quien le comprara uno de sus bolis de rompope.

Sin embargo, ambos comerciantes dijeron conservar la esperanza de que el regreso de los muchachos a sus clases normales ayude a levantar sus negocios, tal como lo hace Ernesto Delgado, quien desde hace tres días llegó desde Jerez a la Prepa 2 en su camioneta, en espera de que el sabor de sus nieves y la próxima temporada de calor le ayuden a posicionarse en este mercado.

Finalmente, los tres coinciden en que este regreso apenas comienza, por lo que aún hay optimismo por parte de los comerciantes de la zona, ya que “como dice el dicho: ya vendrán tiempos mejores”, aseguró don Javier.


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