AGENCIA REFORMA/NTRZACATECAS.COM
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Organizaciones de la sociedad civil concluyeron que las autoridades mexicanas siguen cometiendo graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos de las personas migrantes en Chiapas, que están convirtiendo a la frontera sur en una «bomba de tiempo».

En conferencia, voceras de las organizaciones y el senador Emilio Álvarez Icaza alertaron sobre detenciones arbitrarias, cacerías por motivos raciales, militarización de la frontera y hasta marcaje de migrantes como ocurría en campos de concentración.

Desde Tapachula, reclamaron los recortes presupuestales para la atención a los migrantes, la falta de supervisión de las comisiones de derechos humanos a autoridades policiales y migratorias, el encierro de niños migrantes y hasta el decomiso de documentos o celulares.

«Urgen varias cosas, primero, abordar el tema migratorio desde una perspectiva de derechos humanos», afirmó Melisa Vértiz Hernández, secretaria técnica del grupo de trabajo sobre política migratoria de un conglomerado de organizaciones civiles.

«Urge dejar de pensar que la migración es un problema, el problema son las políticas tendientes a la restricción de derechos, el problema son aquellas autoridades que actúan con impunidad y violentan de manera sistemática y sistemática los derechos».

Organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, Grupo de Trabajo sobre Política Pública y Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos, realizaron una visita «in situ» a instalaciones migratorias y se entrevistaron con autoridades.

Como resultado de dichas visitas, demandaron «acuerpar» las exigencias de los migrantes, mejorar el marco normativo, aumentar los presupuestos para atender el fenómeno y sobre todo evitar las detenciones o controles migratorios con base en perfiles raciales, entre otros.

Álvarez Icaza, quien participó en la visita, afirmó que en Chiapas se vive un contexto de crisis derivado del giro en la política migratoria del Gobierno federal, que pasó de ser de solidaridad a una de persecución, detenciones masivas, detenciones ilegales y muro militar.

«Hay un contexto de crisis, de graves violaciones sistemáticas de Derechos humanos, no son cuestiones aisladas, sin sistemáticas, hay un patrón reiterado de graves violaciones como consecuencia de ese cambio de política migratoria», sostuvo.

«Lo que hoy vemos es una política publica que produce sistemáticamente violaciones institucionales, hay una crisis humanitaria, hay graves violaciones al marco constitucional, a convenios internacionales y de diversos marcos normativos».

El senador aseveró que desde Palacio Nacional no se tiene consciencia de la crisis humanitaria en la frontera sur y está dejando a su suerte no solo a los migrantes, sino también a las autoridades locales y a la población en general.

Durante la visita a una sede a cargo de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), que depende de la Secretaría de Gobernación encontró, dijo, que se marca a migrantes en el brazo como se hacía en campos de concentración.

«Observamos en el albergue de Comar, Laureles, que se marca con plumón en el brazo de las personas como si fueran campos de concentración de los migrantes, son prácticas absolutamente vejatorias e ilegales, con el silencio de los organismos internacionales.

«Eso está pasando en la Comar hoy en día, se marca a los migrantes como si fueran campos de concentración, se encierra a las personas, a los niños, a las familias, por más de una semana sin acceso a alimentos, a aire fresco o luz del día, con el silencio de las entidades de derechos humanos y organismos internacionales, por supuesto que genera una enorme tensión, preocupa sobre manera las expresiones de xenofobia que se están viviendo».

El legislador consideró que Chiapas se ha convertido en una enorme estación migratoria sin que exista una correspondencia presupuestal, operativa ni administrativa por parte de los Gobiernos federal y estatal.

«Aquí hay una bomba de tiempo, están queriendo resolver por la vía de la militarización un problema de crisis humanitaria; preocupan los fenómenos masivos de privación ilegal de la libertad, le llaman aseguramiento, le llaman rescate, le llaman protección, todos son eufemismos de detención ilegal», agregó.


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