RAFAEL CALZADA VAZQUEZ
RAFAEL CALZADA VAZQUEZ

Vi una entrevista que le hicieron a un politólogo y diseñador de campañas, donde dijo en lo esencial que a la persona que AMLO impulsara (designara) sería candidato de Morena y quien fuera candidato o candidata ganaría la elección presidencial próxima. Traducido de modo simple: AMLO DECIDIRÍA el nombre del o la titular del Poder Ejecutivo federal próximo.

Si sabemos leer entre líneas los acontecimientos, veremos con claridad  líneas discursivas que lo atan para la digitalización de su propuesta: a) que en un afán de pasar como demócrata a la historia, ha impulsado la idea de que de cualquiera de sus amigos y colaboradores saldría el o la candidata; b) que ha impulsado la idea de que le gustaría que fuera una mujer la nueva presidenta; c) que para resultar candidato(a) del grupo de “corcholatas”, el ungido debe estar mejor posicionado(a) en las encuestas y d) que no impondrá a rajatabla a su preferida.

Se ha manejado a lo largo de la vida dando señales muy claras de lo que quiere y es el político que mejor comunica lo que quiere decir y lo dirige al público que lo sigue o al que lo detesta, con singular habilidad que llega como flecha a la manzana dirigida.

Algunas señales relevantes a considerar son 1. Dijo que es el tiempo de las mujeres, de lo que se infiere que le gustaría que la candidata fuera mujer; 2. De las mujeres en juego mencionó a Claudia Sheinbaum, Rocío Nahle y Tatiana Clouhtier. La primera como jugadora titular y las otras de relleno; 3. En eventos y giras de gran trascendencia política, como la inauguración de la refinería, donde tuvo foro y un gran desempeño la ing. Nahle, la invitada fue Claudia Sheinbaum y no estuvieron en el séquito oficial ni Marcelo, ni Monreal, aunque sí Adán Augusto –presuntamente como anfitrión–; 4. En la inauguración del AIFA, igualmente tuvo una presencia relevante (otorgada desde la presidencia); desprotegiendo a los otros aspirantes. 5. A cuanto foro y gira relevante hay lleva en su séquito a la gobernadora de CDMX y siempre habla de ella en términos elogiosos.

De estas señales podríamos inferir claramente el interés de AMLO en impulsar a Sheinbaum políticamente. Deseando que tome suficiente oxígeno para llegar al sprint final de la carrera con bastante fuerza.

Por pasar como demócrata no quiere asumir el costo del dedazo y al abrir el juego sucesorio, al tiempo de impulsar a Claudia, la ha sometido también a un desgaste terrible, pareciera ser un señuelo para que protegiera al verdadero candidato, que ha sido su carnal desde hace mucho y que hoy es el colaborador más eficaz de su gobierno, mismo que pidió piso parejo, señalando que no se les dan las mismas bocanadas de aire a todos los aspirantes.

A los factores reales del poder, que en esta coyuntura juegan un papel preponderante, Marcelo les garantiza una relación institucional más confiable y más seria que Claudia, y más que ninguno de los otros que levantaron la mano, quizás con la excepción de Monreal.

La iglesia ya sabe a qué jugar con Ebrard y con Claudia y tienen indicadores y estadísticas para medir los logros, resultados y vínculos con ambos personajes. Igualmente, los empresarios, tanto industriales como comerciantes, los dueños de los medios tradicionales de comunicación y las fuerzas políticas que se vinculan a unos u otros factores reales del poder.

El posicionamiento de Marcelo es indeclinable, su trabajo con los factores internacionales los tiene en su mano. La confianza y amistad del presidente son indudables y la simpatía popular no le falla: MARCELO VA.


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