Luis Ernesto Olvera Rosas
Luis Ernesto Olvera Rosas

Accidentes o incidentes

 

 

Mala preparación. El haber trabajado en las minas desde las metálicos como en Lomo de Toro en Zimapán, Nochebuena y Vetagrande en Zacatecas, Pajarito en Chihuahua, el fierro de Lázaro Cárdenas, en uranio en Chihuahua y otras partes del país, y más, sean subterráneas o cielo abierto, también en el medio ambiente, nos ha dado experiencia en el mundo de la minería.

Conocemos los vericuetos que se presentan en el sector minero, desde hace más de 45 años, tal ejercicio de la profesión nos llevó a la enseñanza en licenciaturas de ciencias de la tierra, geología, minería y ambiental.

De manera que, con las iniciativas del M.C. Rubén del Pozo en sus etapas de director de la ahora Unidad Académica de Ciencias de la Tierra, elaboramos el programa de las carreras de geología y de ciencias ambientales.

Hemos participado en la planeación del sector minero (en campañas políticas estatales y federales con priistas y Morena, desde 1986 a 2018), presentamos resultados diversos en cada una, podría decir, que las más significativas (por ciertos resultados técnicos) con Ernesto Zedillo y plenamente con Ricardo Monreal.

Con López Obrador, en tres ocasiones, en sus campañas para la presidencia de la República, le entregamos proyectos para la planeación del sector, incluyendo las importantes propuestas sociales que impulsaban para atender la problemática del medio por conflictos de uso de suelo y ambientales con las comunidades.

El último proyecto, un grupo de compañeros profesionales en minería lo nombramos “Propuesta de Plan de Minería”. En este, señalamos en el capítulo XII, Estrategias de Fortalecimiento de la Minería: “Los grandes volúmenes de producción que aumentaron en proporciones de 100 al 200% en muchos de los minerales, no reflejan el abatimiento de la marginación por la aplicación de los recursos obtenidos vía fiscal”.

Conocíamos el problema de créditos o deducciones fiscales que grandes empresas mineras hacían, pocas respondieron al llamado de regularizarse, una de ellas Peñoles – Fresnillo, otras, han tenido que ser requeridas por auditorías para el pago, algunas canadienses, han llegado a solicitar que su gobierno presione al gobierno federal, para evitar los pagos correspondientes.

De manera que en nuestras propuestas en régimen fiscal señalamos:

  • Se vigilará que cumplan las empresas con el pago de sus concesiones y de los impuestos correspondientes de la extracción, beneficio y comercio de los minerales.
  • Conocer la orientación y aplicación de los impuestos al activo fijo, derechos de consumo de agua y derecho especial sobre Minería.
  • Se considera apropiado que se revisen el tamaño de la superficie de las concesiones mineras e inclusive de sus tiempos de vigencia, evitando así la especulación y acaparamiento.
  • Estimular con incentivos fiscales los costos de exploración, a pequeños y medianos mineros.

Además, en respeto a legislación:

  • Respeto total a las disposiciones legales que deben de cumplir en lo que se dictamina en las manifestaciones de impacto y riesgo ambiental.
  • Se respete la organización sindical libre de los trabajadores para su defensa, reivindicación y participación socio-política.
  • Como garantía de derechos humanos, orientar las condiciones mínimas de vida, trabajo y seguridad.

Recalco el final de la propuesta: “orientar las condiciones mínimas de vida, trabajo y seguridad”. En forma concreta, el conocimiento de hechos tan lamentables como lo sucedido en Pasta de Conchos, mostraron la criminal aplicación del outsourcing por grandes compañías para evadir salarios y prestaciones de ley, contratando empresas externas para la extracción de minerales, con explotación de trabajadores y escasas condiciones de seguridad.

La seguridad en las minas de carbón ha sido siempre tarea pendiente. El ingeniero minero José León Valdés, nacido en Zacatecas, un auténtico experto en minas de carbón por haber trabajado en ellas, además de especialista en seguridad, presenta en la investigación de Carlos Gerardo Rodríguez Rivera, en la Revista de la UNAM, información en el trabajo, con cifras aterradoras desde 1889 hasta el año 2006 con la pérdida de 1,647 trabajadores del carbón.

El trabajo lo conocemos desde antes de los criminales sucesos.

Se repite, no el accidente, el incidente, gran diferencia, porque este último, es un evento que podría generar daños o no, y que podría ocasionar un accidente en el futuro, si no se corrigen las fallas que lo originaron.

Aunque algunos representantes de asociaciones lo mencionen como accidente, no es así, las autoridades fueron omisos para prevenir el desastre.

Primero, las concesiones no son complejas de rastrear.

Segundo, la ley minera establece que las empresas deben garantizar las condiciones de seguridad para que el Gobierno les otorgue una concesión de explotación. En el caso de la mina colapsada en la zona de Las Conchitas, la concesión fue otorgada en 2003 a Minera Río Sabinas SA de CV, que aparecen accionistas Héctor Omar Villarreal González y Héctor Omar Villarreal Beltrán, padre e hijo con número de título es el 221087.

A estos concesionarios y autoridades de inspección (sin capacidad técnica) de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, no les importó cumplir la ley, que señala la presentación de planos geológicos y de extracción de mineral, así como las medidas de seguridad en bitácoras en su caso. Anualmente, ante la Secretaría de Economía se debe presentar el informe de obras.

Lo anterior hace que los rescatistas no puedan ser tan rápidos en el salvamento, encontrándose irregularmente los escombros en obras por falta de conocimiento de la dirección de las obras.

El presidente, las secretarías de trabajo y de economía, en primera instancia, deben aplicar la ley e investigar las irregularidades del fatal incidente.


Los comentarios están cerrados.