Ana Lilia González
Ana Lilia González

WhatsApp y las estafas

 

 

Desde hace algunos meses, varias amistades han utilizado las redes sociales para informar a sus contactos que sus celulares han sido hackeados y que si algún conocido recibe un mensaje en el cual le solicitan dinero, haga caso omiso ya que se trata una estafa.

Hace un par de días una amiga fue la última en reportar que su hijo se vio en la necesidad de cambiar su número de teléfono debido a que éste había sido hackeado y a través de él estuvieron pidiendo dinero en su nombre bajo el argumento de que tenía un problema económico.

En otros casos, de forma inesperada llegan mensajes a través de WhatsApp enviados desde números desconocidos que simulan ser amigos o personas cercanas haciendo caer en el engaño a quienes, en lugar de borrarlos, caen en la tentación de agregarlos como contactos y mantener una conversación normal sin saber el riesgo que enfrentan al no tener la posibilidad de corroborar la identidad de quien les escribe.

La consecuencia de estas situaciones, es en una cantidad importante de casos, el robo o suplantación de identidad.

Según los expertos, este tipo de fraudes tienen una característica común que consiste en utilizar frases que denotan familiaridad, de tal manera que envuelven a los receptores aún y cuando no ofrezcan datos específicos de las personas a quienes suplantan o roban su identidad. (Linares, 2022)

De igual manera, se han incrementado las estafas en las cuales se hacen pasar por familiares como los padres y hermanos.

Por su parte, el sitio 20 bits en un artículo de Hervé Lambert, dio a conocer las 7 estafas más populares de WhatsApp entre las cuales destacan: Actualizaciones Premium como WhatsApp Oro, que consiste en recibir un mensaje que promete una versión del mensajero instantáneo con contenido supuestamente exclusivo que concluye con un teléfono infectado con malware, otra de las estafas consiste en un enlace mediante el cual solicitan realizar un pago para descargar la app, este caso es más delicado, ya que la víctima ingresa información de sus cuentas bancarias con el riesgo de perder todo lo que tiene en sus cuentas.

Otra de las estafas comunes en esta temporada son los sorteos, ¿Quién no cayó en la trampa de abrir aquel famoso link en el cual se ofrecía -después de llenar un formulario con una serie de datos confidenciales- participar en la rifa de unos tenis u otros productos de marcas reconocidas? Esta modalidad de fraude sigue vigente y la consecuencia puede ser un teléfono infectado o peor aún, acceso indebido a información privada.

Wokefishing en WhatsApp, esta nueva estrategia usa movimientos sociales como gancho para atrapar a sus víctimas entre los cuales destacan el feminista y otros movimientos políticos y sociales. Lamentablemente en este caso el objetivo principal son los adolescentes, a quienes se intenta manipular ganando su confianza para que accedan a compartir información privada que posteriormente es utilizada en su contra buscando generar en ellos sentimientos de culpa o miedo y consecuentemente se vuelven blanco fácil para una extorsión.

Códigos de verificación de 6 dígitos que no cumplen lo que prometen, pero pueden ser mecanismos de otra persona para acceder a tu teléfono, iniciar cuenta desde otro dispositivo o configurar una nueva con tus datos.

Finalmente, está el de los supuestos aniversarios de marcas reconocidas que ofrecen, con ese motivo, regalos increíbles y que, para acceder a ellos, se contestan encuestas además de tener que compartir la promoción con el mayor número de contactos posibles. ¿Y el regalo? Jamás llega, pero sí cantidades industriales de publicidad.

Estas son solo algunas de las nuevas modalidades de estafa que han proliferado principalmente a través de WhatsApp, por lo cual, entre las principales recomendaciones que se hacen para disminuir estos fraudes, consisten en utilizar la configuración de verificación de dos pasos, evitar abrir enlaces sospechosos particularmente de los que ofrecen promociones poco creíbles, no responder mensajes de números desconocidos, descargar aplicaciones preferentemente del centro de apps de cada dispositivo, así como abstenerse de compartir datos confidenciales como cuentas bancarias, fotos, información de domicilio, ubicación, entre otros, que pudieran poner en riesgo la seguridad de las personas o la de su patrimonio


Los comentarios están cerrados.