Felipe Andrade Haro
Felipe Andrade Haro

El Rey quiere libertad de prensa

 

Había una vez un reino con tan mala, pero tan mala suerte, que los enanos crecían y llovía sobre mojado. Ésta es una de tantas historias.

PRIMER ACTO. El Rey quiere una fiesta popular.

ESCENA II

−Rey: Sí, quiero que toda la chusma se divierta. Que salga a la feria con la seguridad de que todo estará bien. No hay que temerle a nada ni nadie. Además, acabamos de contratar a cincuenta mirones, para que estén checando que no haya desmanes. Los mirones estarán ubicados estratégicamente en las instalaciones de la feria, si hubiera algún problema, rápido tocarán la trompeta para que salgan todos los cuerpos de seguridad a poner orden.

−Periodista 1: Amadísimo monarca, sus ideas son cada vez más avanzadas. Una pregunta, ¿para eso están construyendo esas atalayas?

−Rey: Is barniz. En cada atalaya habrá un mirón. ¡Tenemos todo bajo control!

−Periodista 2: ¿Y por qué mejor no compran cámaras de vigilancia?

−Rey: Miren nada más, ya salió el inteligente. De seguro eres de los que cobraban chayote en la administración pasada.

−Periodista 2: Nomás pido respeto. Mi pregunta es específica, ¿por qué no comprar cámaras?

−Rey: ¿Para que al rato en tu pasquín andes diciendo que en mi republicana administración nos andamos chingando la lana? Estás, pero si bien güey, Chiricuto.

−Periodista 2: A confesión de parte…

−Rey: Algunos andan enchuchados porque no se les da billelle, pero en esta NG no pagamos por el sagrado derecho de la ciudadanía a estar bien informada. ¡Es su obligación señores!

−Periodista 2: ¿Y los contratos que formaron con algunos pasquines?

−Rey: Ésa es información reservada, mi cuate. Y pasando a asuntos importantes…

−Periodista 2: ¿Van a comprar cámaras?

−Rey: Ya que estás fregando te voy a responder contundentemente: en esta NG con las atalayas y los mirones estamos combatiendo dos problemas que nos dejó la Herencia Maldita: obra pública y empleo. ¡Tómala, barbón!

−Periodista 2: ¡Uta madre, cuánta inteligencia! Deberían de asesorar a Biden. Juar, juar, juar.

−Rey: Botellita de Jerez.

−Periodista 1: ¿Vendrá a la feria Botellita de Jerez?

−Rey: Mira, hijo, tú cállate y ve a desayunar al palacio, tienes pase VIP. De pasada que te den su sobre.

El monarca sigue haciendo corajes en la banquetera de mediodía.

−Rey: Y mi compromiso es para con la prole, tendrán una feria popular. Habrá jueguitos para los chamacos, un chingo de pan Arre Lulú para que se atraganten y podrán comprar sus platos, cazuelas y molcajetes con los gritones.

−Periodista 2: ¿Habrá eventos culturales?

−Rey: ¿Qué no has mirado el programa que entregó el Ministro de Turismo? La feria está llena de eventos culturales.

−Periodista 2: ¿Me puede mencionar uno?

−Rey: ¡Pero cómo chingas, habrá juegos de lotería y casino! O ¿es que no te parece la lotería un elemento que forma parte de nuestra cultura? Además, estará al frente Don Blas, todo un personaje de nuestro rancho, quien cantará las cartas como solo él sabe hacerlo. También habrá corridas de toros, declarado patrimonio cultural de nuestro rancho. ¿Quieres más cultura?

−Periodista 2: Ya son varios los reinos que han prohibido las corridas de toros, por ser un espectáculo sangriento.

−Rey: Pues son unos nacos. ¡Aquí habrá toros sí o sí! Y la cultural corrida del rey no se suspende. Chingao, todo les molesta a estos izquierdosos.

−Duque del Arenal: (Sereno, milord, recuerde que estamos en un partido de izquierda).

−Rey: (Pero somos una izquierda ligth, no como estos comunistas hijos de Stalin que como friegan).

−Duque del Arenal: Pues muchas gracias, señores de la prensa. Más información se les hará llegar mediante el sagrado boletín de todos los días. En estos momentos el rey va a una gira por diferentes comunidades a inaugurar obras. Porque en este gobierno sí se trabaja y la lana se invierte en obras para el beneficio de la población y…

Se escuchan risas y varias trompetillas.

−Duque del Arenal: Ya te vi, méndigo Chanclotas. Déjate venir para surtirte.

Suben de tono las carcajadas y las trompetillas contra el séquito. Además, se oyen claramente varias palabrotas contra el Duque.

−Duque del Arenal: Carcacha, carcacha…

Sale corriendo la comitiva del monarca rumbo al palacio.

−Rey: De plano, tenemos una prensa muy rascuache, de tercer mundo. Nomás no avanzan estos pobres. Y todavía quieren billete, juar, juar, juar. Bola de nacos.

−Duque del Arenal: Son los que tenían la chequera abierta de la Herencia Maldita, milord. Son unos arrastrados conservadores hijos de El Imparcial.

−Rey: Pues nada de sobre a esos tales por cuales. ¡Nada les gusta, todo critican! Así ni cómo ayudarlos. Pero para que se les quite lo babosos, mandaré un decreto al parlamento para que se considere delito molestar con las mentadas conferencias banqueteras. El único medio serán los boletines y la información de los voceros oficiales.

−Duque del Arenal: Y agréguele que están prohibidos los convenios.

−Rey: No, eso no, nos meteremos en broncas con nuestros lambiscones.

−Duque del Arenal: Pero no estarán prohibidos los sobres, milord. Juar, juar, juar.

−Rey: Tienes razón por una vez en tu vida. ¡Viva la Libertad de Prensa! (Continuará).

 


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