CUQUIS HERNÁNDEZ / NTRZACATECAS.COM
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SOMBRERETE. Vergelitos y Santa Rosa, así como La Purísima, tienen por lo menos 20 años solicitando que el camino que las comunica sea rehabilitado de manera integral, sin lograr una respuesta, no solo del ayuntamiento, sino de la Secretaría de Obras Públicas (SOP) del estado.

Una fuerte tormenta ocurrida la noche de este miércoles agravó la situación en el camino que en varias zonas ya formó un arroyo que cada vez se ha hecho más hondo, lo que prácticamente este jueves dejó incomunicados a aproximadamente 200 habitantes.

Y, aunque el Municipio acudió a raspar el terreno con maquinaria, lo único que provoca es que el terreno se deslave más y más, según denunció Rafael Rodríguez, habitante de Santa Rosa.

Desde temprana hora de este jueves se hizo el llamado a la alcaldía para que enviara personal y maquinaria para arreglar un poco el camino, ya que estuvieron incomunicados por horas, pero nadie acudió, denunció el afectado, quien junto con una cuadrilla de habitantes se pusieron a trabajar para reparar los tramos más dañados, colocando costales con tierra como base sobre las hendiduras más deslavadas.

Rafael Rodríguez detalló que los habitantes de Santa Rosa y La Purísima hicieron las gestiones necesarias, debido a que el camino de terracería es muy solicitado para su tránsito diario.

No obstante, es poco el eco que tienen para reclamar la rehabilitación y que en un kilómetro y medio resulta por demás urgente meter maquinaria y reparar desde la base: “es necesario que se rehabilite por completo porque el agujero se va haciendo más hondo cada vez y no hay otra forma de que quede bien”.

Resaltó que ya son más de 20 años con este problema de incomunicación, incluso, tienen pruebas documentales, debido a que ya se hizo el levantamiento topográfico, “pero solo en eso quedó, no hay respuestas de Obras Públicas cuando era Sinfra; de hecho, un diputado local los acompañó, pero nada ganamos”, lamentó el afectado.

Rafael enfatizó que en kilómetro y medio las afectaciones son más persistentes, pues en ese tramo se concentra el agua que escurre de las partes altas de las labores y, con la tormenta del miércoles, las tierras de labor de uno de los afectados quedó totalmente inundada.

Comentó que ellos han hecho lo que han podido para rehabilitar lo que pueden, han invertido en el uso de maquinaria que utilizan para sus labores del campo y han pagado su propio diésel porque realmente “es muy difícil acceder”.

“La gente sí jala porque hay que hacer algo, pero el gobierno no”.

Por otro lado, comentó que las lluvias no han faltado y es lo primordial para la gente del campo, pero es necesario que los volteen a ver y atiendan las necesidades que tienen, ya que las labores del campo se complican más con este tipo de situaciones que a ellos no corresponde resolver.


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