PINTADOS
Salvo sus excepciones, la oposición que nunca fue en la Legislatura fue pero la que más perdió en el primer Informe de Gobierno. Para empezar la credibilidad, porque ya nadie se tomó en serio al PRIAN-PRIMor cuando intentó ponérsele al brinco al gobernador David Monreal, después de presumir los acuerdos que felice$, felice$, felice$, supuestamente habían logrado con la bancada de los oficiales.
Bien dicen: amor con amor se paga y moches con desdén también. Después de que unos días antes anunciaron que recibirían a Monreal Ávila en la sede legislativa, este jueves quedaron plantados, esperando durante horas a ver si el mandatario llegaba y, lo peor, a merced del presidente de la Mesa Directiva, Ernesto González, quien bien sabía para lo que estaba. Y cuando nomás vieron de saludo al mandatario, ahora sí, que se quisieron hacer los dignos.
Lo peor es no tener cara para reclamar. Ni modo, quien se pone para tapete que aguante las pisadas y a ver si sigue la luna de miel parlamentaria en la próxima sesión.
PERDIDOS
Cómo les encanta el show a los diputados de Morena y aliados, ya que nunca están en lo que deben. Lo que menos les importa son las sesiones con tal de andar de moleros y quedabien.
Y aunque se vislumbraba una sesión ríspida, ya que habría posicionamientos legislativos con respecto al informe, pues prefirieron hacer mutis, aunque la verdad sea dicha, como que a ninguno le alcanza para entrar a un debate serio y de altura.
Lo que sí es que es por demás lamentable que no haya quién dé la cara por el gobernador David Monreal, ya que en la Legislatura le atizaron con todo y los diputados de Morena y aliados no fueron quiénes para sacar la casta; bueno, es pedir peras al olmo.
De por sí a diario le llueve en su milpita a la nueva gobernanza, pero nadie, y nadie es nadie de todos sus achichincles, es para ofrecer un paraguas, bueno, a como están las cosas, un pararrayos.
TRABADOS
Desde el arranque de la actual administración se notó que no se les daba la política-política, ya que en las áreas operativas se vio llegar a puro improvisado y, si está pensando en la secretaria general de Gobierno, Gabriela Pinedo, está en lo cierto.
En el marco del primer informe gubernamental, amaneció bloqueada la Legislatura y pasaban las horas y los “operadores” políticos brillaban por su ausencia. No hay operación política y, obvio, ello retrasó la aparición del gobernador en el recinto e, incluso, casi hace que ni apareciera, ya que nadie destraba desde la nueva gobernanza. ¿Cómo se llamó la obra?
Con esos aliados, pues se entiende por qué las cosas están como están. Tuvo que hacer malabares el diputado morenista Ernesto González para comprometer que los legisladores asumirían la protesta del sindicato independiente.
Además, se vio que las huestes de Alejandro Rivera iban muy light, nada que ver cuando se le pusieron al brinco a Tello; sólo querían foto y hacer presencia, pero prácticamente de manera simbólica, nunca pensando en que la sangre llegara al río. Pura pose, pues.
INCOMUNICADOS
Si se cojea en la forma de comunicar, pues la cosa se pone peor. No sólo es comunicar a los medios, sino la forma en que se llega a la sociedad. A ver si cualquiera de estos días alguien le explica al taquero Flores que debe estar al tiro con los movimientos de su jefe, o es que sigue pensando que la innombrable es su patrona.
En el atropellado inicio de este ocho de septiembre, de todos lados le preguntaban si el gobernador David Monreal asistiría a la Legislatura y para todos era la misma respuesta: “deja pregunto”.
¿Es en serio? Igual se podría pensar que tiene el talento para ocultar información a los medios, pero los que le preguntaban lo hacían a nivel institucional, o sea, realmente se dejaron pasar las horas sin saber nada de nada. En fin, ahora se comprende todo y por qué, en comunicación, la nueva gobernanza está en ceros.

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