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El ataúd de la Reina Isabel II de Reino Unido llegó este lunes al Castillo de Windsor después de una procesión de dos horas desde la Abadía de Westminster donde se llevó a cabo su funeral de Estado.

Después del servicio religioso en Westminster, los restos de la monarca, fallecida a los 96 años y quien reinó durante siete décadas, fueron trasladados en un carro de armas histórico hasta el Arco de Wellington, en el centro de Londres. Militares y miembros de la Armada Real británica escoltaron la procesión.

Desde Wellington, el féretro fue llevado en una carroza fúnebre a Windsor, donde será enterrada junto a su esposo, el Príncipe Felipe, quien murió el año pasado.

A unos minutos de llegar al castillo, la carroza fue recibida por una escolta de guardias y juntos avanzaron lentamente por la histórica avenida Long Walk que lleva a la entrada de Windsor. Dentro del castillo ya había guardias preparando la recepción, junto con religiosos listos para otra ceremonia de despedida.

El lunes fue declarado feriado nacional en honor de Isabel y cientos de miles de personas acudieron a Londres para verla. Mucho antes del inicio del funeral, las autoridades londinenses dijeron que todas las zonas para presenciar la ruta del cortejo fúnebre estaban llenas. Cuando pasaba el auto con su ataúd aplaudían en honor a la Reina.

Antes del sepulcro final, se realizará otro servicio religioso en el que asistirán 800 invitados. Después, será enterrada en una ceremonia privada con su hijo el Rey Carlos III y la familia real.

Sus restos descansarán en la Capilla de San Jorge, ubicada al interior de Windsor.

Foto: Captura de pantalla / video Twitter

Alejandro Albarrán García
Agencia Reforma


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