STAFF/NTRZACATECAS.COM
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Zacatecas.- “Un policía diferente” fue el que se llevaron las balas de la delincuencia. Así definieron sus compañeros a Juan Ramírez Osorio, el elemento de la Policía Estatal Preventiva (PEP) asesinado este sábado en Guadalupe.

Ayer por la tarde, familiares, amigos, efectivos de corporaciones de distintos niveles y autoridades del gobierno estatal se reunieron en las instalaciones de la PEP, donde se realizó un homenaje al comandante.

El féretro estaba frente a ellos y sobre él una bandera de México que el viento agitó hasta hacerla caer. Un grupo de policías ─encabezados por Ismael Camberos Hernández, secretario de Seguridad Pública─ se apresuró a ceñir el lábaro; luego seis de los gendarmes montaron guardia alrededor del ataúd.

En redes sociales se difundieron las imágenes del acto luctuoso pues, apenas unos minutos antes de que comenzara, las autoridades decidieron cerrarlo al público. “No habrá comunicado ni mención”, aclaró a los medios Marco Vargas Duarte, vocero de seguridad en el estado.

Pero la ceremonia fue concurrida y el discurso de Víctor Hugo Villa, otro comandante que habló a nombre del resto de la corporación, se coló rápidamente en la Red.

“Juan Ramírez Osorio era un comandante que se ensuciaba las botas por servir a los demás”, afirmó sin titubear. Aseguró que la policía estatal se fortaleció cuando se unió a sus filas, que era un hombre “con grandes valores y ética”, íntegro, dispuesto, trabajador, alegre, amable, comprometido, de confianza, incorruptible… “diferente”, pues.

 

Un legado

Los adjetivos sobraron en la descripción; sin embargo, hubo uno que el policía subrayó más de una vez: líder. A Ramírez Osorio lo recordaron por encabezar la defensa de los derechos laborales y humanos de sus compañeros, cuando apenas arrancaba la administración del gobernador Alejandro Tello Cristerna, cuya ausencia destacó en el homenaje.

El comandante Osorio, como también se le conocía, “era un luchador incansable por los derechos de los policías, que llegamos a dar la vida como él la dio en el cumplimiento por su deber (sic)”.

Víctor Hugo Villa enumeró los riesgos que implica portar el uniforme: desde perder el trabajo por las evaluaciones constantes hasta caer en la cárcel y, en los peores casos, ser noticia como la de este fin de semana.

El hecho recordó otros similares ocurridos en distintos municipios durante 2017, uno de los años con más ataques contra las fuerzas del orden, según los propios discursos oficiales.

Lo que Ramírez quería era que los policías tuvieran certeza laboral. “Veía, como nosotros vemos, que se puede llegar a ser un policía diferente, que sirva a los demás, sin que se corrompa por unos cuantos pesos”, detalló Villa.

“Dejó un legado con su ejemplo para nosotros, sus compañeros. Nos deja su filosofía, la cual era servir a la ciudadanía”, enfatizó. Pero este ideal se basaba en que los gendarmes tuvieran mejores condiciones de trabajo y, a cambio, el ofrecimiento para la sociedad era una mejor labor.

Víctor Hugo Villa aseguró que el modelo le funcionó; contó que Juan Ramírez bajaba de las patrullas para platicar con los civiles y ganarse su confianza. Por ello, el comandante despreciaba “los abusos de la delincuencia en contra de los más débiles”, de “quienes al portar un arma de fuego se creían invencibles”.

El orador resaltó que, gracias a los operativos en los que participó Ramírez, muchos miembros de grupos delictivos “quedaron abatidos y otros están enfrentando a la ley”. Por último, prometió que continuaría con ese proyecto de formar una policía estatal de calidad.

 

“Hombre valiente”

La secretaria general de Gobierno, Fabiola Torres Rodríguez, ofreció unas palabras a los deudos. Narró sobre pláticas con el comandante Osorio debido a las protestas de los gendarmes, aunque dudó sobre la fecha en que se dieron.

Calculó que ocurrieron “en febrero, marzo, porque hubo una manifestación”. “Habló y gestionó. Habló de que un buen policía va a trabajar, pero necesitaba condiciones, incentivos”, detalló Torres Rodríguez.

En un discurso en el que reconoció que “no son suficiente las palabras” para los dolientes, la funcionaria dijo que el comandante “fue un hombre valiente (…) deteniendo a secuestradores, salvando a gente que estaba secuestrada”.

“Es una pérdida muy grande para la institución, para el gobierno del estado, de un buen ciudadano de un buen policía”, reiteró y, luego de dar el pésame a familiares, amigos y compañeros, los llamó “a seguir cuidándonos todos en esta situación por la que está atravesando el país y Zacatecas”.

Reciban un saludo de Alejandro Tello, agregó, aunque esta vez el gobernador ausente no hizo mención de los hechos en sus redes sociales; en cambio envió condolencias al comunicador Joaquín López Dóriga y su familia, por el fallecimiento de una de sus parientes.

El homenaje continuó con el Toque de silencio, interpretado por la Banda de Guerra de la PEP. Después los asistentes recordaron a los policías desaparecidos y caídos en cumplimiento de su deber. En total, 29 nombres integraron la lista que terminó con el de Ramírez Osorio y fuertes gritos de sus compañeros: “presente, presente, presente”.

Por último, los secretarios General de Gobierno y de Seguridad Pública entregaron la bandera que cubría el féretro a una mujer de pie, en primera fila, quien sollozaba; ella la tomó entre lágrimas y el escudo nacional quedó contra su pecho, mientras Fabiola Torres le ofreció un abrazo.

Aproximadamente 250 personas se unieron al cortejo fúnebre hasta la última morada del comandante; otro video en redes sociales dio cuenta del adiós: hombres uniformados, un par de niños junto a la tumba y, al fondo, el llanto incontenible de una mujer.


Nuestros lectores comentan

  1. ahora si era todo un héroe, dicen que la mera mata esta en el 911 que les informan a los malandros de las denuncias y son los primeros que se enteran quien los denuncio, ademas que las corporaciones policiacas estan trabajando para el crimen organizado y el gobierno no hace nada para limpiar las polecias. jeje