KAREN CALDERÓN/NTRZACATECAS.COM
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ZACATECAS.- El director del Centro Estatal de Trasplantes (Ceetra), Javier Flores Muro, afirmó que la última reforma propuesta a la Ley General de Salud permite reforzar la cultura de donación de órganos, al contemplar que todos los mexicanos son presuntos donantes, salvo que expresen por escrito su negativa.

El funcionario de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) calificó la iniciativa como un avance en el tema, considerando que en el estado y, en general en el país, hace falta la promoción de esta práctica.

Consideró que, además de contemplar cambios en la legislación, la reforma debe acompañarse de más recursos para que aumente el número de hospitales con licencias de extracción y conservación de órganos, así como para el trasplante.

Enfatizó que se necesita incrementar el número de especialistas en esta materia y que el ideal sería tener un coordinador de donaciones y trasplantes en cada nosocomio, ya que los hay que tienen la ciencia, pero carecen de personal capacitado para usarlas.

Sobre las dudas acerca de la reforma, Flores Muro aclaró que la clasificación de “presunto donante” no atenta contra las decisiones personales, pues la elección de hacerlo o no seguirá a cargo de cada persona.

Insistió en que la ley no sufrirá modificaciones en este aspecto y que, en casos en que el individuo no pueda elegir, “la familia es quien tiene la última palabra”.

“Se continuará con las entrevistas y las autorizaciones de los familiares. La única forma de acceder a los órganos de un donante en muerte encefálica o muerte cardiaca es con la firma y autorización de la familia”, ejemplificó.

El director del Ceetra informó que la lista nacional de espera para trasplante de órganos es de aproximadamente 20 mil personas, de las que 12 mil 500 esperan un riñón. Sin embargo, acotó, se necesitan muchos más.

“Todo el paciente que está en diálisis y en hemodiálisis debería estar en lista de espera, por lo que la cifra se puede triplicar”, advirtió.

El Senado de la República aprobó los cambios a la Ley General de Salud en días recientes, a fin de motivar la donación. El decreto, turnado a la Cámara de Diputados, contiene reformas a los artículos 320, 321, 322, 324, 325, 326 y 329 de la norma.


Nuestros lectores comentan

  1. Guadalupe Ramírez

    A los Integrantes de la Comisión de Salud
    Los abajo firmantes, profesionistas en el área de la salud y responsables de los procesos de donación de órganos y tejidos expresamos nuestra preocupación y rechazo al Dictamen de la Comisión de Salud sobre diversas iniciativas mediante las que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Salud en materia de donación de órganos, que fueron aprobadas por el Senado de la República y turnadas al Congreso de la Unión en las que se establece que todos los mexicanos mayores de 18 años se considerarán al morir donadores de órganos de manera automática, salvo que hayan manifestado su negativa en vida.
    Los coordinadores de la donación somos los más interesados en aumentar la tasa de donación en beneficio de los pacientes. Basamos nuestra opinión en la experiencia cotidiana del contacto con familias en duelo y en innumerables casos de donación conducidos exitosamente por nosotros.
    Estamos convencidos que la medida propuesta por el Senado no sólo no va a incrementar el número de donantes, sino que muy probablemente será contraproducente para dicho fin, dado el contexto social actual y la limitada infraestructura disponible en el país para llevar a cabo estos procesos.
    Existen ejemplos claros de países (Holanda y Chile) donde medidas de este tipo generaron un descenso de donantes. Por el contrario, en España, el país líder a nivel mundial en donación, si bien su marco legal contempla el consentimiento presunto, en la práctica considera fundamental tener siempre en cuenta a la familia, hasta el punto de emitir recomendaciones a los países que reproducen su modelo de donación, como es el caso de México orientadas a mantener esta actitud de respeto hacia la voluntad familiar.
    Consideramos que la decisión de donar o no es un ejercicio de libertad individual y en el caso de no haberla manifestado en vida, debe ser la familia la que tome la decisión. Adoptar medidas impositivas en este ámbito vulnera principios y valores humanos propios de nuestra cultura. La violencia que implica disponer de los órganos y tejidos de una persona recién fallecida sin duda incrementará la desconfianza de la ciudadanía hacia el sistema de salud y ser fuente potencial de conflictos entre las familias y el personal.
    Es por ello, que rechazamos contundentemente esta propuesta de reforma y hacemos un llamado a los legisladores para que no sea aprobada, ya que puede poner en riesgo lo que se ha logrado con muchos años de trabajo. Sin duda, hay muchas acciones a implementar, pero en una sociedad libre resulta inaceptable esta imposición.
    Atentamente:
    Coordinadores de Donación de Órganos y Tejidos para Trasplante