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Para Yuridia, una migrante mexicana de 26 años, no fue una opción su operación en el centro de detención de Irwin, Georgia, Estados Unidos, donde se han denunciado otras intervenciones quirúrgicas sin consentimiento de los migrantes, particularmente mujeres.

Su abogada, Kathleen Hoyos, relató a REFORMA que aunque sólo le removieron un quiste de los ovarios, Yuridia no entendía qué estaba pasando cuando la llevaron a cirugía.

«Fue sin consentimiento, en cuanto a que si tú estás esposada y estás en un centro de detención y te dicen que te tienen que operar, no tienes opción», expresó.

«Fue presionada en el sentido de que no tuvo opción. En estos centros de detención no se les da previo aviso de para qué van o a dónde van. Ella no tuvo oportunidad de rechazar el procedimiento», añadió.

Hoyos, miembro del colectivo que está atendiendo los casos de mujeres operadas en contra de su voluntad en ese centro de detención que está bajo responsabilidad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), detalló que la mexicana todavía está adolorida por la cirugía, de tres puntos, y la recuperación, y afirmó que está en chequeo y con medicamentos.

La cirugía de Yuridia, realizada por el doctor Mahendra Amin, acusado de llevar a cabo las operaciones sin consentimiento a al menos 16 mujeres, fue a finales de agosto.

La mexicana fue detenida en el estado de Georgia, donde residía, de acuerdo con su abogada, y su estatus migratorio está en proceso debido a lo sucedido con la cirugía.

La defensora indicó que se está guardando la identidad de Yuridia lo más posible para no afectar el proceso legal en Estados Unidos y para no abrumarla, pues lo sucedido, dijo, fue traumático.

«El propósito de Yuridia, de dar a conocer su historia, es que no sólo se corrija lo que está sucediendo, sino darle coraje a otras mujeres para que también hablen. Mujeres que están en México y fueron deportadas».

En entrevista con The New York Times, Yuridia relató que buscó a una enfermera en el centro poco después de su llegada porque tenía dolor en la costilla tras una pelea con su ex pareja abusiva, que ocurrió justo antes de que ICE la capturara.

La enviaron para un examen médico en la oficina de Amin, donde dijo que él comenzó a preparar una máquina de ultrasonido.

«Asumí que iban a revisar mi costilla», dijo.

«Lo siguiente que sé es que está haciendo un examen vaginal».Amin registró en sus notas que Yuridia tenía quistes en los ovarios y programó una cirugía para extirpar los quistes.

También escribió que ella se había quejado de menstruación abundante y dolor pélvico.

Dijo que nunca experimentó ni informó esas condiciones y que no había pedido ver a un ginecólogo.

Semanas después, fue operada.

Los informes de patología muestran que no tenía quistes peligrosos, sino pequeños del tipo que ocurren naturalmente en la mayoría de las mujeres y no requieren intervención quirúrgica.

Yuridia indicó que esperaba solo un procedimiento menor que se realizaría por vía vaginal, pero se sorprendió cuando se despertó al encontrar tres incisiones en su abdomen y un trozo de piel que faltaba en su área genital.
«Me desperté y estaba sola, tenía dolor y todos hablaban inglés, así que no pude hacer preguntas», dijo Yuridia.


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