Zacatecas.- Los entrevistadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) encargados de la Encuesta Intercensal 2015 no se han visto inmersos en situaciones de violencia que hayan impedido que lleven a cabo su trabajo, aseguró el coordinador del organismo, Carlos Azael Santos Pérez.
Explicó que los mayores problemas han sido mordeduras de perros y que no se encuentren quienes puedan responder las preguntas del estudio.
“Pero eso es parte del quéhacer, de andar tocando puertas; el recurso más valioso para el Inegi es el personal, que está instruido para que resguarde su integridad física en cualquier circunstancia”.
Asimismo, sostuvo que no tiene reportes de trabajadores en situaciones de peligro en Fresnillo, donde notificadores del Instituto Nacional Electoral (INE) presenciaron hechos violentos.
Sin embargo, reconoció que la inseguridad abona a la desconfianza de la población a la que llegan los entrevistadores, por lo que exhortó a la ciudadanía a revisar el uniforme e identificaciones de quienes acuden a sus casas, e incluso recordó que para levantar la encuesta no es necesario que el personal entre a las viviendas.
“Afortunadamente no hemos tenido hecho que lamentar; el personal del Inegi va debidamente uniformado y acreditado con una credencial con fotografía y CURP”.
Destacó que la información que reciban los trabajadores del instituto será resguardada y protegida; “por ley, el Inegi está obligado a resguardar la confidencialidad de los datos que no podrán darse a conocer ni utilizarse para otro fin que no sea la estadística”.
Santos Pérez consideró que más bien la complejidad y problemas que se tienen para la obtención de la información radica en cómo llegar a algunas localidades, por ejemplo a las zonas serranas, pues los entrevistadores se tienen que valer de guías o traductores para cumplir con la encomienda.