La llamada “digna rabia” inundó el Centro Histórico de Zacatecas con miles que se unieron a la exigencia de seguridad y justicia para todas las mujeres.
Este 8M, el Movimiento Feminista de Zacatecas logró una convocatoria histórica de manifestantes de todas las edades para protestar contra la desigualdad, pero principalmente por la inseguridad creciente en el estado.
“A pesar de que las mujeres somos el sostén de la vida, es alarmante la apatía ante el aumento en los índices de violencia, sobre todo en Zacatecas, una de las entidades más inseguras de la República”, sentenciaron en un manifiesto.
Este miércoles, Día Internacional de la Mujer, 41 contingentes se organizaron para marchar desde la explanada de la Unidad Académica de Ingeniería hasta la Plaza de Armas.
Niñas, jóvenes y adultas gritaban: “vivas nos queremos”, al recordar que, tan solo en 2022, 225 mujeres fueron asesinadas.
A su paso, llenaron paredes y columnas con pancartas de protesta, fichas de búsqueda y denuncias contra agresores y deudores alimentarios. Las mujeres avanzaban entre cláxones de conductoras que les expresaban apoyo sacando los puños desde sus vehículos.
Los nombres de Diana, Liliana, Miriam, Carmen, entre otros, se leían en las lonas que traían las mujeres y niñas que encabezaban el contingente.
Las familias de las víctimas de feminicidio y desaparecidas marcharon para exigir justicia o dar con el paradero de quienes les faltan, en historias que coincidían con la frase “continúa la investigación”. No a la impunidad, reclamaron.
Entre las demandas también se incluyeron estrategias enfocadas en el fortalecimiento de la prevención del delito, “antes de la militarización del Estado”. “No a la Guardia Nacional”, se leía en algunos de los carteles.
Uno de los momentos más emotivos de la protesta fue cuando largos tejidos rojos cayeron desde el puente peatonal frente a Plaza Bicentenario.
Al respaldar la iniciativa Sangre de mi Sangre, de colectivos de búsqueda de personas, la manifestación se detuvo por varios minutos con los puños en alto.
Escalan protesta
Filas de vallas de metal que se extendían alrededor de la Catedral y del Palacio de Gobierno recibieron al contingente de miles de mujeres con pañuelos morados y verdes.
Metros atrás, los comercios cerraron sus puertas y, en otros tantos, trabajadoras salieron a repartir botellas de agua para las manifestantes.
Frente a Catedral, resguardada por policías y grupos religiosos, las feministas coreaban: “saquen sus rosarios de nuestros ovarios”.
Las manifestantes quitaron los carteles colgados en las vallas que cercaban el edificio y les dijeron a las oficiales: “a las uniformadas también las están matando”.
En medio del intercambio de palabras, una mujer encapuchada abrazó a una agente, que le correspondió.
Pero los choques entre manifestantes y las policías metropolitanas escalaron en Plaza de Armas, donde integrantes del llamado Bloque Negro derribaron las vallas frente a Palacio de Gobierno.
Botellas de agua, pintura, entre otros objetos se lanzaron al aire, mientras un grupo de mujeres intentaba entrar al Palacio de Gobierno, sin lograrlo.
En momentos, hubo confusión debido a que denunciaron que una mujer había quedado atrapada dentro del edificio gubernamental, por lo que se insistió en que no se retirarían hasta que fuera liberada.
Manifestantes incendiaron la puerta de la sede del gobierno del estado y las de la Secretaría General de Gobierno, rompieron vidrios de éste y otros edificios y realizaron pintas de protesta: “Estado opresor”.
Al final, una marea morada había tomado la Plaza de Armas, mientras los muros del Palacio de Gobierno se llenaban de pancartas de protesta
Reprobamos uso de violencia: funcionarias
En un video corto difundido a través de redes sociales, funcionarias del gobierno del estado recriminaron el “uso de la violencia” en la protesta del 8M por el Día Internacional de la Mujer en Zacatecas. Secretarias, directoras y otras representantes de la administración estatal, expresaron:
“Reprobamos el comportamiento de algunas participantes de la marcha de este día, quienes hicieron uso de la violencia llegando incluso a atentar contra la integridad de otras mujeres. Este tipo de conductas, llevadas a cabo por una minoría, empañan las acciones de miles de mujeres, quienes de manera pacífica, [se manifiestan] no solamente el 8 de marzo, para que nuestras hijas, hermanas y madres vivamos en una sociedad libre de violencia”.
















