Zacatecas.- Judith Espinosa Jaime, quien lleva 25 años como empleada en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), se queja de hostigamiento laboral, indicó que desde que entró en funciones la coordinadora de las Unidades Médicas, Fuensanta, de quien desconoce el apellido, le dijeron que la quieren fuera de ahí.
Sin embargo, debido a que tiene base es muy difícil que la separen de su cargo, aunque indicó que la coordinadora le advirtió: “No te queremos aquí”. Judith asegura que ella siempre ha realizado su trabajo como debe ser, y lo que pasa es que dicha persona quiere contratar a sus familiares.
Espinosa Jaime señaló que le han hecho “la vida de cuadritos”, pues incluso le han robado documentos que ahora le piden que entregue, como dictámenes médicos, y la culpan de faltar mucho, sin que sea cierto.
Por lo que interpuso una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), “sin embargo no me hicieron caso, pues el titular Joel Correa Chacón es comisionado del ISSSTE, donde cobra quincenalmente”, expresó la afectada.
Dijo que tampoco cuenta con apoyo por parte del sindicato, en donde los empleados del ISSSTE tienen que aportar una cuota quincenal de 40 pesos, mismos que no saben a dónde son destinados; incluso le dijeron que si quería defenderse contratara un abogado por su cuenta.
Por lo que planteó dicha situación al delegado del ISSSTE, Ramón Navarro Munguía, quien tampoco le prestó atención, pues según la afectada, Ramón Navarro está a favor de Fuensanta, la coordinadora de las Unidades Médicas.
Por ello consideró lamentable que los funcionarios busquen sus intereses personales al tratar de acomodar a gente de su familia, carente de experiencia, en perjuicio de otros empleados que llevan la mayor parte de su vida laborando en la institución.
Espinosa Jaime consideró que es triste la atención que se les brinda a los derechohabientes, pues a las ocho de la mañana ya no se otorga cita alguna, por lo que “muy agusto a las 12 del día se va cada quien para su casa”, expresó que la salud es un derecho, por lo que consideró necesario ampliar el horario de atención.
Dijo que es lamentable también la falta de medicamentos y que las autoridades no se preocupen por ello, pues desde el mes de enero requiere un diclofenano que no le han podido dar.
Respecto a su trabajo, indicó que continuará trabajando a pesar de las trabas que le pongan, sin embargo solicitó el apoyo de las autoridades correspondientes, pues consideró injusto el trato que recibe en la institución donde ha laborado por 25 años.